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Blog de Arquitectura Legal

Blog de Arquitectura Legal y Peritajes Edilicios.

septiembre, 2010

El hombre de al lado. La barrera que divide ambos mundos comienza a desaparecer cuando Víctor decide hacer un agujero en la medianera para instalar una ventana.

Le Corbusier (1887-1965) está considerado como uno de los arquitectos más importantes del siglo XX. Nació en la localidad suiza de La Chaux-de-Fonds y a los 29 años se radicó en París. A lo largo de su carrera, de todas formas, viajó a distintas partes del mundo.

El único edificio diseñado por Le Corbusier que se encuentra en el continente americano es la Casa Curutchet, ubicada en la ciudad de La Plata. Su construcción se llevó a cabo entre 19491953, con ciertas particularidades por el contexto urbano. ¿Qué tiene que ver todo esto con el cine? Que una película argentina que se estrenará el próximo jueves transcurre en la Casa Curutchet.

El hombre de al lado es el título de una comedia negra dirigida por Gastón DupratMariano Cohn, la dupla aclamada por sus trabajos para televisión (Televisión abierta,Cupido, el canal Ciudad Abierta) y por el documental Yo Presidente. Los protagonistas de la cinta son Daniel Aráoz (también famoso por sus trabajos en TV y en teatro) y Rafael Spregelburd, mientras que otros nombres conocidos que aparecen en los créditos son el productor Fernando Sokolowicz (presidente de Página/12) y el responsable de la banda sonora, Sergio Pángaro.

La historia presenta el conflicto entre dos vecinos: Leonardo (interpretado por Spregelburd) y Víctor (Aráoz). Leonardo es un diseñador industrial prestigioso, refinado y bastante soberbio que vive en la casa diseñada por Le Corbusier junto a su mujer, su hija y su mucama. Sólo una medianera lo separa de Víctor, un vulgar y prepotente vendedor de coches usados.

La barrera que divide ambos mundos comienza a desaparecer cuando Víctor decide hacer un agujero en la medianera para instalar una ventana y, así, tener un mayor acceso a la luz del sol. La vida de Leonardo cambia al tomar conciencia de la cercanía de alguien tan diferente a él como Víctor, despertando sus miedos y miserias. El hombre de al lado se promociona como la “película argentina más premiada del año” y, ante la contundencia de los hechos, hay que creerle. Fue seleccionada para participar del Festival New Directors, New Films de Nueva York y también ganó premios enSundance y en Mar del Plata. De hecho, tras su presentación en el festival norteamericano de cine independiente, el programador John Nein calificó a la película como “intensa e incómoda” y buen exponente del “cine de innovación”, según recogeArgentina.ar.

El afiche de la película también se encarga de reproducir algunos comentarios elogiosos sobre la propuesta. Para The Hollywood ReporterEl hombre de al lado es un filme“incendiario y disruptivo” con una trama que se mueve en direcciones “sorpresivas e inesperadas”. IndieWIRE, por su parte, destacó la puesta en escena de “gran calidad plástica”.

Los antecedentes de la película, sin dudas, constituyen una excelente carta de presentación. El hombre de al lado ahora debe revalidar las repercusiones positivas obtenidas en festivales y seducir al público argentino que se acercará a las salas.

TITULO ORIGINAL: El hombre de al lado
PAIS: Argentina
DIRECCION: Gastón Duprat y Mariano Cohn
GUION: Andrés Duprat
ACTORES: Rafael SpregelburdDaniel AráozEugenia AlonsoInés BudassiEugenio ScopelEnrique GagliesiRubén GuzmánJuan Cruz BordeuLoren AcuñaDiego Bliffeld.
GENERO: Comedia
ESTRENO: 13 de noviembre de 2009 (Festival de Mar del Plata), 2 de septiembre de 2010 (Argentina)
RECOMENDACION DE POCHOCLOS: No perder la oportunidad de disfrutar de una comedia original e innovadora made in Argentina.

Fuente: www.pochoclos.com

Beara: Gobierno porteño responsabiliza “a la Justicia” por permitir que funcionara como local de fiestas privadas

El Gobierno porteño responsabiliza “a la Justicia” por haber permitido que el local Beara de Palermo funcionara como casa de fiestas privadas, a pesar de estar habilitado sólo como café-bar.

Por Continental, el director de la Agencia Gubernamental de Control aseguró que su gestión “los descubrió en infracción y los sancionó, pero la Justicia hizo lugar a un pedido de amparo del propietario del lugar”.

“En ese momento no funcionaba como casa de fiestas sino como café-bar. El órgano de habilitación no es sancionatorio [por “sancionador”]. La Justicia o la Unidad de Faltas es el órgano sancionatorio”, argumentó Javier Ibáñez.

Asimismo, añadió que en las inspecciones (nueve durante 2010) al local “se detectaron cosas muy simples, pero no un motivo para clausurar”.

“La clausura preventiva la hace el acto de inspección. Se le dan tres días para que se presente el clausurado ante el Tribunal de Faltas. Se presentó, presentó pruebas. Este tribunal resolvió hacer lugar al planteo”, arguyó en Magdalena Tempranísimo.

Escucha el audio: http://www.continental.com.ar/oir.aspx?id=1357773
Fuente: Radio Continental

Mala praxis, tarjeta roja para el arquitecto – ¿Qué puede reclamar el cliente?

Muchas veces los clientes se sienten desprotegidos frente a los problemas que ocurren durante el desarrollo de una obra. ¿Qué puede reclamar el cliente? ¿A quiénes pueden recurrir? Además de las causas civiles o penales en instancias judiciales, existen procedimientos llamados causas de éticas. Las sanciones pueden llegar hasta la cancelación definitiva de la matrícula o las sanciones con censura pública.

Por supuesto que casi todas las diferencias se superan hablando. Ponerse de acuerdo es algo que la mayoría de las veces nos lleva tiempo, pero que es imprescindible para vivir en sociedad. Las relaciones entre profesionales y clientes se basan en acuerdos implícitos y también explícitos. Pero no siempre las cosas son así.

Muchas veces los problemas pasan a mayores y los conflictos se resuelven con la ley en la mano. Y no sólo con Código Civil o Penal. Existen, además, las llamadas “causas de ética”, en las que se puede denunciar a un profesional por faltas a las reglas básicas del ejercicio de su actividad.

En la Ciudad de Buenos Aires, según información proporcionada por el CPAU (Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo) las causas principales por las que los clientes denuncian a arquitectos son éstas: problemas técnicos de construcción y la negligencia en la ejecución de la obra, ejecutar la obra sin tener el permiso municipal, no cumplir con el contrato, abandonar la obra sin justificación, comenzar los trabajos sin la presentación del proyecto, no respetar el cronograma, modificar el proyecto sin consultar con el cliente, no entregar carpetas técnicas o el plano final, no controlar al personal y no concurrir a la obra.

Ejemplos puede haber cientos, pero el caso real que viene a continuación es un ejemplo en el que transgresiones y desacuerdos de todo tipo se hicieron presentes en una misma obra.

Un caso que se lleva todos los laureles
Había que realizar una vivienda nueva, un trabajo que implicaba las tareas de demolición en la construcción existente, realizar y revocar nuevamente las medianeras y el contrafrente, hacer nuevas estructuras (es decir bases, columnas, vigas y escaleras), realizar todas las instalaciones (gas, electricidad, calefacción), colocar pisos y reparar el cielorraso. Además, de realizar todos los trámites burocráticos correspondientes ante la autoridad competente (GCBA).

Sin embargo alguien no entendió bien la consigna o no quiso entender.
A ver: para empezar, y siempre según la denuncia de este cliente, las terminaciones parecían no estar “terminadas”, y había fallas graves en la estructura. Ni qué decir del desapego al orden y limpieza que en todo sentido se veía puertas adentro del obrador. Además, según consta en acta, los obreros jamás vieron un recibo de sueldo. Claro, esto es lo que el damnificado pudo ir viendo según pasaba el tiempo y mientras aumentaba su enojo. Sin embargo, otras sorpresas lo esperaron luego de indagar un poco más, que aunque de índole más técnica no menores. Entre otras, la entrega de la documentación incompleta, la no realización de trámites municipales, la superposición en la misma persona de los roles de contratista y director de obra, la falta de cartel de obra y la entrega fuera de tiempo de los certificados de avance de obra. Todo adobado por alguna maniobrilla fraudulenta al incluir el IVA en los honorarios siendo el susodicho responsable no incripto.

De más está decir que al principio fueron todas discusiones y que el arquitecto se fue de la obra cuando el cliente lo terminó echando. (Hubo también una denuncia de abandono de obra que no se pudo comprobar).

Lo primero que sucedió luego fueron las intimaciones con cartas documento instándolo a reparar todos los incumplimientos y los problemas. Pero luego del infructuoso intento llegó el turno de la Causa de ética.

Sanción ejemplar
La cosa se resuelve con un juicio en el que la organización que matricula a los profesionales determina la gravedad de los hechos. En este caso, por supuesto, el arquitecto rechazó todos los cargos, además de manifestar su enojo por la falta de pagos de sus honorarios profesionales. También dijo que no se habían pagado los derechos necesarios para terminar la tramitación administrativa de los planos ante el GCBA y que sus clientes se mudaron a la obra, aún cuando no se encontraba lista, lo que produjo la paralización de la misma.

Las excusas no tuvieron el efecto buscado. Según señaló el comité juzgador, el profesional debió haber acreditado en la causa los honorarios impagos. También debió acercar pruebas de la realización de un proyecto, -o sea, que le probaron que comenzó la obra sin realizar el proyecto encomendado-. Por otro lado, no subsanó los graves errores cometidos y no pagó las cargas sociales ni los seguros del personal que trabajaba para él. Además, engañó a sus clientes cuando aseguró haber ingresado el trámite de la obra en el GCBA y cobró por esto una importante suma de dinero a cuenta. Por todo esto, resolvieron suspenderle la matrícula por el término de dos años y anunciar una censura pública (publicar en los medios de comunicación tal suspensión).

Seguramente no todos los casos son tan serios o contundentes. Pero, a veces, una ayuda de colegas que prefieren que las cosas se hagan bien viene bárbaro.

Fuente: www.cronista.com

Ya había denuncias por ruidos molestos (derrumbe del entrepiso del boliche Beara)

Beara representa el punto de conflicto para los vecinos de Scalabrini Ortiz al 1600. Muchos habían denunciado ruidos molestos y desmanes pero según dicen la situación jamás mejoró.

Norberto Bracchi, de 62 años, vive en el edificio lindante (Scalabrini Ortiz 1628) y remarcó que denunciaron en reiteradas ocasiones a Beara por ruidos molestos y advierte que algunos vecinos hasta llegaron a mudarse porque la situación no cambiaba. “Sentían que tenían a la gente dentro de la habitación y se quejaban porque en las salidas siempre había gritos y peleas ”, apuntó Bracchi.

Según varios testimonios del mismo edificio, la noche de la tragedia mientras la banda tocaba el sonido fue más fuerte de lo habitual . “Los vidrios del primer al tercer piso vibraban y eso no era común, –señala Mirta–. Después hubo un largo silencio y sólo escuchamos a las ambulancias”.

El encargado de un edificio en El Salvador al 4500 agregó que los vecinos se quejan muy seguido por peleas en la calle que hay a la madrugada. “Siempre que hay fiestas terminan a los gritos en la vereda o a las trompadas”, expresó un vecino que tiene su comercio sobre Scalabrini Ortiz”.

Antes de Beara, el local funcionaba como un restorán-pub con el que también los vecinos tuvieron conflicto. “En más de una oportunidad realicé denuncias y vinieron a medir los decibeles porque estaban en falta”, asegura Mónica, desde un departamento del primer piso lindante al boliche.

En el barrio también se quejan de otros problemas que genera el boliche. “Tienen un desagüe muy chico para el tinglado que utilizan”, describe Omar, dueño del bazar de al lado que tiene humedad a lo largo de toda la pared que limita con Beara. “Soy muy macanudos pero el problema nunca lo resolvieron y se me está descascarando la pared”, añadió.

Nota Clarin
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Notas Relacionadas en Clarin:
- El Gobierno porteño insiste en que el derrumbe fue una fatalidad
- Era un boliche encubierto el bar donde murieron dos chicas

Hay 111 casas de fiestas privadas habilitadas (Más salones de fiestas funcionan como boliches)

12/09/10 - Más salones de fiestas funcionan como boliches.
Hay 111 casas de fiestas privadas habilitadas. En muchos casos, sus sitios Web tienen listas de invitados, cobran entradas y ofrecen shows, lo que está prohibido. Son boliches encubiertos como Beara, donde cayó el entrepiso y dos chicas murieron.

El derrumbe del entrepiso del boliche Beara, en Palermo, además de dos muertes dejó muchas dudas sobre los criterios para habilitar locales. El de Scalabrini Ortiz 1638 lo estaba como “casa de fiestas privadas”, una figura que no existe en el Código de Habilitaciones porteño, pero bajo la cual están habilitados 111 locales tan variados como los exquisitos salones del Palacio Duhau, un cabaret del Bajo o boliches que anuncian música en vivo o bailes.

A las 4 del viernes, poco después de un show de ex integrantes del grupo Ráfaga, se desplomó el entrepiso de Beara, un local habilitado desde hace un año como “restaurante, cantina, casa de lunch, café bar, whiskería, cervecería y casa de fiestas privadas”. Murieron Ariana Beatriz Lizárraga, de 20, y Leticia Paula Provedo, de 21. Además hubo 33 heridos. Uno de los socios de El Viejo Sabio S.A., la empresa que explotaba el local, quedó detenido por algunas horas y es investigado por “doble homicidio culposo y lesiones culposas”.

Poco después del derrumbe, el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, afirmó que todo indicaba que éste se había producido por “mal uso de las instalaciones” y que el Ejecutivo no había fallado en el control. El jefe de la Agencia Gubernamental de Control, Javier Ibáñez, dio más datos: que el local había sido inspeccionado 9 veces, la última el domingo 5, y que había sido clausurado en dos oportunidades por “desvirtuación de rubro”, lo que significa que se comprobó que estaba habilitada para una actividad pero se dedicaba a otra. Pero ambas clausuras fueron levantadas por la Justicia.

En la noche del derrumbe quedó claro que la fiesta que se estaba haciendo no era privada: en la puerta de Beara vendían entradas disfrazadas de “consumiciones” por $ 20 y no hacía falta estar en una lista para entrar. Ayer Rodríguez Larreta admitió que esto sería una infracción, pero dijo que el derrumbe hubiera ocurrido igual hubieran pagado o no la entrada.

Pero, ¿qué es lo que permite la figura de casa de fiestas privadas bajo la cuál se habilitó Beara? Esa fue una de las preguntas que le hicieron los jefes de bloque de la Legislatura porteña a Ibáñez, cuando fue a dar explicaciones a horas del derrumbe. “Le preguntamos qué norma se usa para habilitar un local como sala de fiesta privada –contó Fernando Sánchez, presidente del bloque de la Coalición Cívica–. Dijo que el Código de Planeamiento, lo que es una barbaridad. La situación es más grave de lo que imaginamos. Hay más locales mal habilitados y que conllevan peligro para la gente”.

Ibáñez no pudo dar precisiones normativas porque la figura de “sala de fiestas privadas” no existe en el Código de Habilitaciones. Sin embargo, en su sitio www.saliseguro.gov.ar, el Ejecutivo ofrece una lista de 111 “salas de fiestas privadas”. El listado es heterogéneo: están desde el Gran Córdoba, un tradicional salón de fiestas, hasta hoteles como el Sheraton Libertador o el Duhau, que también alquilan sus salones con ese fin.

Pero también hay lugares más dudosos. Uno es un conocido cabaret de Reconquista al 800. Otro, en Venezuela al 100, por Internet dice que para entrar a sus “fiestas privadas” hay que pagar una consumición obligatoria de $ 15. “Anunciate en la puerta como invitado de X”, propone otro lugar de “fiestas” de avenida Córdoba al 5800. Otros invitan a mandar mails con nombres que serán incluidos en la lista de “invitados”.

¿Qué requisitos debe cumplir una casa de fiestas privadas? En Salí Seguro hay un documento de 4 páginas que lo explica. En un punto afirma que debe poseer una habilitación según el artículo 10.2.3 del Código, que curiosamente es el que se aplica a los locales de baile. Ninguno indica, por caso, si las salas de “fiestas privadas” tienen capacidad reglamentada. Como sí lo indica un documento similar con 9 páginas de requisitos que deben cumplir los locales de baile, disponible en Salí Seguro.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre una sala de fiestas privadas y un local de baile clase C, más allá de que éste debe cumplir muchos más requisitos, como tener un bombero y cámaras de seguridad? “La figura de sala de fiestas es una trampa para dejar funcionar lugares como locales bailables clase C, pero sin tantas exigencias. Esto pasa por la corrupción en habilitación y control”, dice Sánchez.

La Asociación Civil Que No se Repita, formada por padres de víctimas de Cromañón, coincide. En un comunicado firmado por Cristina Bernasconi recordaron que en 2004 se organizaban recitales en locales bailables para eludir exigencias como contar con autorización previa y una ambulancia y bomberos en el lugar. “¿Cómo se logra hoy el mismo resultado? –se pregunta Bernasconi–. El nuevo sendero de los perversos e inescrupulosos empresarios de la noche, transitado con la complicidad de los funcionarios de la Agencia de Control Comunal, consiste en realizar los recitales en casas de fiestas privadas”. También revela que para ayer en Beara estaba previsto el festival “Kiniero” con actividades durante el día para todo público, y para mayores de 18 desde las 24, hora en la que iba a presentarse un DJ japonés. Las entradas de $ 25 podían comprarse con anticipación, según www.kinironews.blogspot.com.

“Los funcionarios no pudieron darnos ninguna respuesta acerca de la norma bajo la cual había sido habilitado Beara como casa de fiestas –señaló el legislador Raúl Fernández (Encuentro Progresista)–. Ni presentaron copias de las actas de inspección que se supone hicieron ni informaron sus detalles”. Mañana a las 18, Ibáñez volverá a la Legislatura para intentar aclarar todas estas dudas. Ayer, prefirió no hacer declaraciones.

Nota Clarin
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Se desplomó un entrepiso tras un show musical (el bar era un boliche encubierto)

Estaba habilitado como casa de fiestas privadas, pero había música en vivo, bailes y se vendían entradas en forma de consumiciones. El lugar había sido clausurado dos veces por “desvirtuación de rubro”.

Estaba arriba con mis amigos, en une VIP, bailando con la música al mango . Y de repente se oyó un estruendo, se apagó todo y nos fuimos todos para abajo”. El relato corresponde a Facundo Ferrari, un sobreviviente del derrumbe del entrepiso del boliche Beara, ocurrido en la madrugada de ayer en Scalabrini Ortiz al 1600.

Murieron dos chicas de 20 y 21 años y hubo 33 heridos . El Gobierno porteño confirmó que el lugar estaba habilitado como restaurante, café bar y casa para fiestas privadas. Pero los testigos dicen que funcionaba como boliche encubierto , al que se podía acceder pagando $ 20 de consumición.

Para ayer a las dos estaba anunciada la actuación de Ráfaga, aunque se trataba de un show de “La nueva dimensión”, formado por tres ex integrantes del grupo de cumbia. Los que deseaban asistir podían incluir sus nombres en una lista de invitados online, que estaba en el sitio de Internet del Beara Lounge Club. “Salí de jugar al rugby con mis amigos y fuimos a Beara a tomar algo porque sabíamos que tocaba Ráfaga –contó Ferrari–. No teníamos invitación, pero en la puerta pagamos $ 20 y entramos . Subimos al entrepiso, donde había unas 200 personas”.

El recital empezó tarde y terminó pasadas las 3.30. Un testigo, que prefirió mantener su nombre en reserva, contó: “La banda gritaba ‘salten, salten’ y cuando empezamos a saltar en el entrepiso los patovicas nos hicieron calmar. Hace un año, en un cumpleaños, nos habían dicho que no saltáramos porque se iba a caer el techo . Y el piso vibraba cuando bailabas”.

Según el comisario inspector Carlos Alvarez, de la Superintendencia Federal de Bomberos, el entrepiso era de aluminio, madera y placas de durlock o yeso revestido. Tenía diez metros de ancho por siete de largo y estaba a unos 10 metros de altura.

Cuando terminó el show, se fue mucha gente. “Quedamos unos 200 –dijo el testigo–. Cerca de las 4, con mis amigos estábamos yéndonos cuando la música se cortó. Vimos salir a un chico con la cabeza lastimada y a unas chicas que gritaban que llamara al 911. Se había caído el entrepiso que daba al fondo del local. Por un momento, quedó sostenido por la cabina del DJ , que estaba debajo de la escalera y sirvió de tobogán para que algunos escaparan. Al final se cayó todo y parte de un pasillo que llevaba a otro entrepiso”.

Este testigo fue uno de los que ayudaron a sacar a los heridos: “Levantamos el techo para ayudar a los que quedaron abajo. La gente estaba muy lastimada. Se oían gritos. También sacamos a la chica rubia que murió y que estaba justo debajo del entrepiso que se cayó. Estaba muy mal. Las ambulancias llegaron rápido”.

Las chicas que murieron son Ariana Beatriz Lizárraga, de 20 años, y Leticia Paula Provedo, de 21. Y hubo 33 heridos, que fueron atendidos en los hospitales Fernández, Pirovano, Durand, Tornú y Rivadavia.

Otros, como Ferrari, resultaron ilesos. “Después de la caída no encontraba a mis amigos –contó–. Había que buscar por donde salir, pasando por arriba de la gente. Una chica me agarró del brazo y me ayudó. Salimos al fondo del local donde rompimos a patadas una puerta que tenía traba . Pero no era una salida de emergencia: daba a un patio, donde tomamos aire y me reencontré con mis amigos”.

Cuando cayó el entrepiso, los ex Ráfaga subían al VIP, pero todavía estaban sobre la escalera, que se mantuvo en pie. En ese momento, en el local también estaba el Casi Angeles Peter Lanzani.

El Gobierno porteño informó que el local del club Beara, ubicado en Scalabrini Ortiz 1638, está habilitado desde el 24 de agosto de 2009 como “restaurante, cantina, casa de lunch, café bar, whiskería, cervecería y casa de fiestas privadas”. Su titular es El Viejo Sabio S.A., cuyo presidente es Agustín Dobrila. Tiene permitida una capacidad de 491 personas, porque el local tiene 491,86 m2. También está habilitado el entrepiso, que cuenta con un certificado de sobrecarga firmado por un profesional matriculado. Según la Agencia Gubernamental de Control, el local fue fiscalizado 9 veces este año, la última el domingo pasado.

Ayer el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, sostuvo que “no hubo fallas en el control del Estado” del local y que el entrepiso se derrumbó por “un mal uso de las instalaciones ”. Por la noche, el jefe de la Agencia, Javier Ibáñez, fue a dar explicaciones a la Legislatura. Pero no convenció y se comprometió a volver el lunes. Según los legisladores, no pudo responder qué artículo del Código de Habilitaciones permite abrir un local como “casa de fiestas privadas”. En el registro de locales nocturnos de www.saliseguro.gov.ar, las definen como locales “a ser alquilados por personas o instituciones que deseen efectuar reuniones de carácter social y celebraciones de índole particular” y dicen que deben ser habilitadas en según el artículo 10.2.3, que es el de locales bailables. Pero les piden menos requisitos. “El Gobierno está dando información errada y oculta cosas, acusó el diputado Aníbal Ibarra, removido del Ejecutivo con votos del macrismo después de la tragedia de Cromañón.

La habilitación no permitía que Beara hiciera shows musicales en vivo o que vendiera entradas. Pero tanto los habitués como los vecinos dicen que era un boliche encubierto y que, en vez de entradas, en la puerta vendían consumiciones por $ 20. El propio Ibáñez ayer contó que el local fue clausurado dos veces por desvirtuación de rubro , pero que las clausuras fueron levantadas por fallos judiciales .

Además de Dobrila, los socios de El Viejo Sabio son Roberto Kattan Coria, Ronaldo Fliess y Juan Carlos María Yun. Ayer este último, que estaba en el entrepiso caído, quedó detenido en la causa por averiguación de “doble homicidio culposo y lesiones culposas”, a cargo del juzgado de instrucción de Alicia Iermini.

Pero anoche, su abogado Diego Pirota, informó a Clarín que Yun quedó en libertad .Fuentes judiciales comentaron que una de las hipótesis que investiga el fiscal Andrés Madreas sería que el entrepiso tenía una sobrecarga de personas . “Fue una fatalidad, creemos que hubo un desperfecto de los materiales de construcción porque todo estaba habilitado. El entrepiso no estaba sobrecargado, y el local tenía un 30% de su capacidad”, había dicho Pirota.

Ayer la oposición cuestionó al Gobierno porteño por el derrumbe, ocurrido a un mes de la tragedia del gimnasio de Villa Urquiza. También criticaron la ausencia de Mauricio Macri, de gira por España, Francia e Italia.

NORA SÁNCHEZNota Clarin
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Derrumbe en local Bailable – el entrepiso se derrumbó sobre los clientes – (Habilitaciones y denuncias)

TRAGEDIA EN UN BOLICHE EN PALERMO
“Todos sabíamos que se iba a caer”, dijo un testigo del derrumbe

Dijo que el accidente ocurrió cuando terminó de tocar el grupo Ráfaga, aunque hay versiones contradictorias. Galería de imágenes.

“Todo lo que dijeron es mentira, no habían 500 personas porque no entra esa cantidad de gente”, afirmó un joven que estuvo en Beara, el boliche de Palermo cuyo entrepiso se derrumbó esta madrugada y provocó la muerte de dos chicas.

El joven, que pidió reserva sobre su identidad, relató que el accidente ocurrió pasadas las 3.45, cuando el grupo Ráfaga terminó de tocar. “Empezaron a guardar los equipos y la gente comenzó a irse”, agregó.

En ese momento, según su testimonio, la cantidad de personas en el local no pasaba de 250 (“teníamos lugar, podíamos caminar y hablar”, dijo el joven), y los dueños del local abrieron el entrepiso que funcionaba como sección VIP, “porque total ya se estaban yendo todos”. Su versión choca con la de Gonzalo Velázques, un empleado de limpieza del lugar que aseguró al canal de noticias C5N que había más de 500 personas.

“En el momento que salí del boliche, escuché que se apagó la música; pensé que se estarían peleando o algo así, pero ví que empezó a salir gente a lo loco, lastimados, gritando” narró el testigo. Al volver a ingresar al local se encontró con el entrepiso, que oficiaba de techo de una de las pistas, derrumbado sobre el piso.

Con su grupo de amigos, el joven auxilió a las víctimas del derrumbe, incluídas a las dos chicas que fallecieron por el accidente, identificadas como Leticia Provedo, de 21 años, y Adriana Lizarraga, de 20. “Una de las que murió estaba abajo del entrepiso, recibió el vigazo directo”, narró.

“Las sacamos del boliche, a una la pusimos en el piso, al lado de un auto, y a la otra arriba de un camión”, contó el testigo. “Las ambulancias llegaron muy rápido, pero cuando los paramédicos trataron de darles oxígeno, no reaccionaron”, agregó.

El joven afirmó que el accidente era previsible: “El entrepiso estaba armado con vigas y una especie de durlock, muy endeble. Vos te das cuenta cuando pisás algo flojito . Todo el mundo decía ‘un día se va a caer este techo‘, pero lo decís en broma, es algo que no te imaginás que pueda pasar”, concluyó.

Fuente: Perfil

La Justicia y la Legislatura piden que el Gobierno explique el derrumbe

Los dos poderes investigan el accidente que mató a dos jóvenes y dejó numerosos heridos. Qué le solicitaron al ejecutivo porteño.

El trágico derrumbe de un boliche esta madrugada en el barrio porteño de Palermo, que se cobró la vida de dos jóvenes, impactó en la opinión pública y ahora, además poner la mira en el dueño del local, despierta pedidos de explicaciones desde la Justicia y la Legislatura local.

La jueza de instrucción Alicia Lermini pidió hoy al gobierno porteño que informe sobre las actuaciones que dieron lugar a la habilitación del boliche Beara de Palermo, donde se derrumbó un entrepiso.

El gobierno porteño aseguró esta mañana que el boliche “Beara” tuvo “nueve inspecciones en el último año”, la última de las cuales se produjo “en los últimos días”.

Fuentes judiciales informaron que la magistrada solicitó los planos del local y documentación catastral, mientras comenzó a tomar declaración testimonial a los empleados que estaban presentes cuando ocurrió el derrumbe y aguarda el alta médica de los heridos para citarlos.

La causa está caratulada como “N.N” y tiene como único imputado a Juan Carlos García Yun, uno de los dueños de la empresa Viejo Sabio, que figura como dueña del boliche.

Reunión en la Legislatura. El titular de la Agencia Gubernamental de Control (AGC), Javier Ibáñez, fue citado para las esta tarde a una reunión en la Legislatura porteña con todos los jefes de los bloques parlamentarios, para informar sobre el derrumbe.

“Es necesario que en estas circunstancias en la que hay víctimas que lamentar el Estado sea claro y preciso en la información, para ello he decidido formalizar una reunión informativa”, informó el vicepresidente 1º del Legislativo,el diputado del PRO Oscar Moscariello.

El legislador confirmó que el encuentro con Ibáñez será “con todos los presidentes de bloque que componen el cuerpo legislativo”.

Finalmente, indicó que el encuentro organizado para esta tarde busca que “todos tengamos la mayor información y nuestra institución tenga toda la información posible sobre el doloroso hecho ocurrido esta madrugada”.

Ver nota en: Perfil
Fuente: DyM

Liberaron al dueño de “Beara”: el boliche había sido clausurado en 2009

Juan Carlos Yun se había presentado a mediodía en la Comisaría 25ª. Fue excarcelado y declarará la semana próxima. Qué dijo el jefe de los inspectores porteños.

Uno de los dueños del boliche “Beara”, ubicado en el barrio de Palermo y donde esta madrugada murieron dos mujeres y otras 25 personas resultaron heridas al derrumbarse el entrepiso, fue liberado esta noche por la la jueza Alicia Iermini. Fuentes policiales identificaron al empresario demorado como Juan Carlos María Yun, que en horas del mediodía había quedado demorado en la Comisaría 25 por disposición del fiscal Andrés Madrea.

Yun figura como titular de la sociedad El Viejo Sabio S.A. que explota el local nocturno y se había presentado en horas de la mañana en forma espontánea en la seccional policial. El hecho que investiga la jueza Alicia Iermini, según los informantes, es por averiguación de “doble homicidio culposo y lesiones culposas”.  El accidente que provocó la muerte de dos jóvenes y heridas a otros 25 se produjo esta madrugada, alrededor de las 4 en el boliche de la calle Scalabrini Ortiz 1638, en el barrio de Palermo, tras finalizar el recital del grupo bailantero “Ráfaga”.

Por otra parte, esta noche el titular de la Agencia Gubernamental de Control (AGC), Javier Ibáñez, reveló ante la Legislatura porteña que el boliche del barrio de Palermo, donde murieron dos mujeres al caerse un entrepiso, ya había sido clausurado en 2009 por “desvirtuación de rubro”. El jefe de inspectores precisó que el local donde funcionaba “Beara” fue clausurado en dos oportunidades, con multas de 5.000 y 20.000 pesos, por abrir como boliche bailable sin la correspondiente habilitación.

Ibáñez dio estas precisiones en una conferencia de prensa tras ofrecer un informe ante los presidentes de bloques que componen el cuerpo legislativo, y que proseguirá el próximo lunes. El funcionario afirmó que a raíz de esas clausuras el boliche fue inspeccionado diez veces más y puntualizó que la última fue el viernes pasado, a la madrugada.

El jefe de inspectores aclaró, sin embargo, que “si esa madrugada hubo un accionar ilegítimo, eso no se condice con las diez inspecciones anteriores”. “Si hubo una infracción in fraganti hoy, es resultado de lo que haya pasado hoy. Eso no significa que no ha mejorado la cantidad de inspecciones y el cruce de información”, subrayó.

Ibáñez certificó ante la Legislatura porteña que el boliche estaba habilitado con ese entrepiso, estructura que al desplomarse causó la muerte a dos mujeres jóvenes y heridas a otras 25 personas. “Quizá lo que debe haber pasado es que la gente se haya trasladado masivamente a ese espacio, que estaba certificado por un profesional para que por metro cuadrado pudieran soportar 400 kilos”, explicó. El titular de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) regresará el lunes a las 17 a la Legislatura, para seguir informando a los jefes de bloque. Fuentes legislativas dijeron a DyN que Ibáñez “deberá presentar papeles” que certifiquen las inspecciones realizadas al local de la tragedia. Ibáñez aseguró ante los legisladores, según trascendió, que durante la gestión de Mauricio Macri “mejoró la cantidad” de inspecciones, llevándolas a 1.300 por mes.

Fuente: Perfil

Derrumbe en Beara: “estaba correctamente habilitado y en regla”, asegura Rodríguez Larreta

El dueño del boliche aseguró que el entrepiso derrumbado no estaba sobrecargado

“Fue una fatalidad”, dijo el abogado de uno de los responsables del local Beara de Palermo, donde anoche murieron dos jóvenes cuando se desplomó una estructura; “Era un secreto a voces que esto podía ocurrir. Si se demuestra, estamos ante un crimen”, dijo el abogado de las familias de las víctimas; hay al menos 30 heridos; ocurre a un mes de la tragedia de Villa Urquiza.

Otra vez un derrumbe provocó una tragedia en la ciudad de Buenos Aires: dos personas murieron y al menos 30 resultaron heridas cuando se desplomó un entrepiso en el boliche Beara, situado en Scalabrini Ortiz al 1638 en Palermo.

El entrepiso, habitualmente usado como un espacio vip, se derrumbó cuando terminó de tocar el grupo La Otra Dimensión – Ex Ráfaga.

Las víctimas fatales fueron identificadas como Ariana Lizarraga, de 21 años, y Leticia Provedo, de 20. Según indicó a lanacion.com un tió de Ariana, ambas jóvenes eran amigas y habían ido juntas al lugar.

Las jóvenes estarían abajo del entrepiso y sufrieron el desplome del techo.

La jueza de instrucción Alicia Iermini, a cargo de la causa, pidió hoy al gobierno porteño que informe sobre las actuaciones que dieron lugar a la habilitación del boliche .

Fuentes judiciales informaron que la magistrada solicitó los planos del local y documentación catastral, y que comenzó a tomar declaración testimonial a los empleados que estaban presentes cuando ocurrió el derrumbe.

“Era un secreto a voces que esto podía ocurrir. Si esto se demuestra no estamos ante un homicidio culposo, estamos ante un crimen”, dijo el abogado de la familia de una de las víctimas, Daniel Llermanos.

El letrado dijo que una de las pruebas con la que cuenta la familia son las irregularidades que mencionaron empleados del local. “Había personal trabajando en negro que sabía de los riesgos que tenían”, especificó.

La causa está caratulada como “homicidio culposo” y Juan Carlos García Yun, uno de los dueños de la empresa Viejo Sabio, que figura como dueña del boliche, fue el único demorado por el hecho.

El abogado de Yun, Diego Pirota, atribuyó el hecho “a un desperfecto en los materiales de construcción” del entrepiso “porque el lugar había sido inspeccionado y habilitado”. Además aseguró que la estructura no estaba sobrecargada de personas.

El abogado agregó que su cliente debería poder volver a su casa hoy. “No entiende cómo sucedió lo que sucedió”, dijo Pirota y agregó que el hombre estaba en el local cuando ocurrió la tragedia.

Polémica por la habilitación del local. Según informó el secretario general del gobierno porteño, Marcos Peña. el lugar estaba habilitado como bar .

Matías Montariotto, otro abogado del local, señaló a lanacion.com que el lugar estaba habilitado como “casa de fiestas”.

En el sitio del gobierno de la ciudad se indica que “el lugar no registra clausuras por incumplimiento de medidas de seguridad ni por haber realizado actividades sin permiso en el último año”.

En tanto, el vicepresidente de la Legislatura porteña, Oscar Moscariello, citó al titular de la Agencia de Control Comunal, Javier Ibáñez, para que brinde información por lo ocurrido.

Fuente: La Nacion

Derrumbe en Beara: “estaba correctamente habilitado y en regla”, asegura Rodríguez Larreta

Fuente: Continental

Derrumbe en un boliche: “el entrepiso pudo haber colapsado por la cantidad de gente que bailaba sobre él”

Otra vez un derrumbe provocó una tragedia en la ciudad de Buenos Aires: dos personas murieron y 20 resultaron heridas cuando se desplomó un entrepiso en el boliche Beara, situado en Scalabrini Ortiz al 1638 en Palermo.

El entrepiso, habitualmente usado como un espacio vip, se desplomó cuando cuando terminó de tocar el grupo Ráfaga.

Un testigo señaló que en esa estructura había muchas personas saltando.

Las víctimas fatales fueron identificadas como Adriana Lizarraga, de 21 años, y Leticia Provedo, de 20.

Según informó el secretario general del gobierno porteño, Marcos Peña. el lugar estaba habilitado como bar y en el momento del derrumbe estaba siendo usado para una fiesta privada.

Matías Montariotto, abogado del local, señaló a lanacion.com que el lugar estaba habilitado como “casa de fiestas”. , abogado del local, señaló a lanacion.com que el lugar estaba habilitado como “casa de fiestas”.

En el sitio del gobierno de la ciudad se indica que “el lugar no registra clausuras por incumplimiento de medidas de seguridad ni por haber realizado actividades sin permiso en el último año”.

La veintena de personas heridas por el derrumbe en el boliche del fue trasladada a los hospitales Fernández, Pirovano, Santojanni, Durán, Tornú y Rivadavia. El hecho ocurre un mes después del derrumbe de Villa Urquiza.

“Las víctimas presentaban politraumatismos y heridas leves”, expresó el director del SAME, Alberto Crescenti, que agregó que “otras dos o tres personas” se trasladaron por sus propios medios a otros centros asistenciales.

El comisario inspector Carlos Alvarez, de la Superintendencia Federal de Bomberos, presicó que la estructura era de “aluminio y durlock, con partes de madera” y tenía unos diez metros de ancho por siete de largo.


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Indicó que, en principio, había una sola puerta en el local.

El tránsito por Scalabrini Ortiz quedó cortado. Los vehículos que van hacia Córdoba deben tomar por Malabia, y los que se dirigen hacia Santa Fe son desviados por Aráoz.

Fuente: La Nacion

Derrumbe en un boliche: “el entrepiso pudo haber colapsado por la cantidad de gente que bailaba sobre él”

Esta mañana, la Policía hacía peritajes en el entrepiso del local bailable Beara, cuyo entrepiso se derrumbó sobre los clientes presentes y mató a dos mujeres.

Por Continental, el director de Defensa Civil de la ciudad de Buenos Aires, Daniel Russo, estimó que la estructura metálica “pudo haber colapsado por la cantidad de gente que bailaba sobre él”.

Según testigos, eran unas ciento cincuenta personas las que estaban haciendo eso en el momento del derrumbe.

“Las dos chicas fallecidas están en el hospital Fernández”, completó en una entrevista concedida muy temprano a Magdalena Tempranísimo.

El secretario general del Gobierno porteño, Marcos Peña, aseguró que el boliche recibió “nueve inspecciones en los últimos tiempos”.

Fuente: Continental

Control: recién a los 30 días (control a una construcción)

El primer control a una construcción nueva se hace recién a los 30 días de otorgado el permiso. En ese plazo, es probable que la obra ya haya avanzado bastante, y entonces algunos defectos no se puedan hallar a tiempo. Según informaron en la Agencia Gubernamental de Control, el primer paso de los controles se da una vez que la Dirección General de Registro de Obras y Catastro les informa de una obra nueva. A partir de ese momento, la primera inspección sale en unos 30 días. En la Ciudad se realizan actualmente unas 3.000 obras, y a la hora del control se prioriza a las más grandes. Si en ese primer control no se detectan irregularidades, la segunda visita se hace a los 3 ó 4 meses. Así, en la AGC aseguraron que cada obra es controlada al menos tres veces por año. Pero si en el primer control aparece algún problema, se labra un acta y vuelven a los 20 días. El otro circuito se forma con las empresas que son denunciadas por vecinos. En ese caso, la inspección se hace a los 3 ó 4 cuatro días. Según la AGC, el año pasado hubo 17.000 inspecciones y clausuraron 367 obras. Este año, hasta fin de junio hicieron 11.000, con 255 clausuras.

Nota Clarin

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