El trágico episodio ocurrió pasadas las cinco de la tarde en 530 entre 6 y 7. Antonio Sosa uno de los obreros, señaló que de un momento a otro los sacudió el terrible impacto de una pared que se les fue encima. “Estábamos trabajando en ese lugar, pero no había vigas de fundación, la pared no tenía soporte“.
La conmoción y el revuelo se apoderaron del barrio. A pocos metros el arquitecto Mariano Amieva, quien ante Control Urbano, dijo ser el responsable de la obra, se agarraba el pecho: “me arruiné la vida”, repetía entre sollozos.
No obstante el fiscal Robineau seguirá ligado a la causa, ya que el Ministerio Público organizó una comisión de fiscales para el caso en el que además está Buenaventura Duarte (Nº1) y Fernández Contarde (Nº5).
La semana pasada Ferreira había planteado su primera inhibición, argumentando que tiene amistad con personas cercanas a los empresarios imputados (los hermanos Mayer, Walter Bruquetas y Elías Cohen). Pero la Cámara de Apelaciones le rechazó el planteo y le ordenó que se quede a cargo de la investigación de la tragedia.
Ahora nuevamente la Cámara de Apelaciones deberá decidir si le hacer lugar o no a la “ampliación de las causales de inhibición” de esta juez que evidentemente se quiere sacar de encima el expediente.
La causa ya pasó por las manos de cuatro juezas (Ferreira, Laura Varela, Agrasso de Caballero y Gonzalez Cabañas), y ahora comenzarán a rotar los fiscales porque la Fiscalía Nº3 no tiene titular.
En tanto el próximo viernes encabezará la investigación del caso la fiscal Graciela Fernández Contarde. Resulta que la Fiscalía de Instrucción Nº3 donde recayó la causa se encuentra sin fiscal. Hasta el momento la fiscalía era subrogada por el doctor Gustavo Robineau.
Hasta ayer los familiares de las víctimas no se habían presentado como querellantes.
El fiscal Gustavo Robineau, a cargo de la investigación, aún no tomó declaración indagatoria a los empresarios imputados por el delito de “estrago doloso”.
El martes, la titular del Juzgado de Instrucción N° 6, Graciela Ferreyra, había denegado los pedidos de eximición de prisión que presentaran los defensores de William y Marcelo Mayer, así como de Walter Bruquetas y Elías Cohen.
Cohen no se presentó aún ante la justicia, como tampoco lo hizo Carlos Valenzuela, el capataz de la obra, cuya declaración es considerada “clave” para la fiscalía.
La tragedia.
El jueves de la semana pasada, en horas de mediodía, ocho obreros de la construcción murieron, cuando un sector del noveno piso en el que trabajaban se desplomó repentinamente sobre el techo de la casa lindera, en la que afortunadamente no se produjeron víctimas.
El siniestro sucedió en un edificio en construcción que se está levantando en la calle San Martín al 600, en pleno centro de esta ciudad.
De acuerdo con declaraciones de funcionarios de la Municipalidad de Corrientes, la obra en la que se produjo el derrumbe estaba paralizada por orden comunal.
En este sentido, el secretario de Obras Públicas de la Municipalidad, Martín Barrionuevo, dijo que la comuna realizó el lunes 19 una inspección en el edificio y que dispuso “su paralización por no cumplir con lo autorizado en su habilitación”.
Al respecto, el funcionario explicó que el proyecto correspondía a la construcción de un edificio con planta baja y cinco pisos, “pero tenía ya dos pisos más de lo autorizado”, configurando una grave irregularidad.
Por su parte, el secretario general de la Unión Obreros de la Construcción (UOCRA), seccional Corrientes, Juan de Dios Avalos, dijo que reclamaron en diversas oportunidades que se realizaran inspecciones y mejores condiciones de trabajo y se comprometió a apoyar a los familiares de los trabajadores fallecidos y acompañarlos en sus reclamos.
Los peritos especialistas del gobierno porteño aseguraron que el derrumbe en el edificio de la avenida Juan Bautista Alberdi al 700 ocurrió “por las lluvias torrenciales que originaron un desmoronamiento de la tierra” que sostenía a la medianera lindera donde había una obra en construcción, informó el gobierno de la Ciudad.
“Estamos cansados y queremos que el intendente y los empresarios se hagan responsables y que, por lo menos, ayuden a las familias que quedaron sin nada”, expresó en declaraciones a la prensa Leonardo Sosa, hermano de uno de los obreros muertos.
Mientras tanto, se aguarda que se presenten los cuatro empresarios que están prófugos desde el viernes pasado, cuando la Justicia provincial dispuso la orden de captura al imputarlos como responsables de la tragedia.
El expediente fue caratulado con la figura delictual de estrago doloso, que establece una pena que va de los 8 a los 20 años de prisión.
Según la investigación de la fiscalía, los empresarios tenían autorización para construir sólo hasta el quinto piso pero las pericias determinaron que los obreros estaban trabajando en la construcción del séptimo, es decir, llegaron a ejecutar dos pisos más de lo permitido.
Por su parte, los familiares de las víctimas también exigen que se investigue la responsabilidad de los funcionarios municipales que tendrían que haber impedido con denuncias contra la empresa la continuidad de la obra.
Ocho personas murieron y al menos cinco resultaron heridas cuando se desplomó un noveno piso de un edificio en construcción, informaron fuentes policiales y médicas. El hecho ocurrió pasadas las 13 en una construcción ubicada en la calle San Martín al 600 de la capital correntina, donde trabaja personal de bomberos y de la policía provincial.
Los otros muertos fueron identificados como Enrique Sosa, de 21 años; William Valenzuela, de 32; Jorge Acevedo, de 38; Eduardo Acevedo de 19; Diego Rodríguez, de 25; Ramón Zacarías, de 49, y Marcos González de 28 años.
En tanto, cinco personas se encuentran en estado de gravedad.
Efectivos de la Comisaría Primera Urbana realizan tareas de peritaje en la obra en construcción, mientras los trabajos de rescate estuvieron a cargo de la Unidad Especial de Bomberos Voluntarios.
De acuerdo con las cifras informadas , hay por lo menos siete personas muertas y otras cinco heridas de gravedad, que fueron trasladadas al hospital-escuela de la zona.
En el lugar están presentes el ministro de Salud provincial, Julián Dindart (quien recientemente fue cuestionado por sus posiciones sobre la Asignación Universal por Hijo), y el secretario de Desarrollo Humano de la municipalidad, Mario Silva.
Aumentó la cantidad de m 2 para obras nuevas. En 2011 se duplicó la superficie pedida para construir respecto del año anterior. Pero el 79% es para departamentos chicos, concentrados en los barrios más buscados. Se usan como inversión o alquiler.
La construcción en la Ciudad sigue teniendo un fuerte ritmo. El año pasado se duplicó la cantidad de metros cuadrados para edificaciones futuras autorizados por el Gobierno porteño. Sin embargo, algunas dudas sobre la situación económica parecen estar condicionando la actividad: la mayoría de las nuevas obras son para hacer departamentos chicos en los barrios más buscados , para garantizar que se vendan o alquilen rápido.
Así lo muestran las estadísticas oficiales, reflejadas en un informe de la consultora Reporte Inmobiliario. En 2011 la Ciudad autorizó la construcción de 2.562.811 m 2 , lo que significó un salto del 97,69% respecto de los 1.296.353 registrados en 2010. Fue la cuarta cifra más alta de la última década.
Pero el 37% de los m 2 autorizados se concentraron en cinco barrios : Palermo, San Nicolás, Belgrano, Villa Urquiza y Caballito. Salvo San Nicolás, que subió en el ranking por la presentación de algunos emprendimientos puntuales y grandes, los otros cuatro barrios siempre encabezaron la lista de barrios con más edificación. De hecho, el año pasado solamente Palermo concentró un 10% de los m 2 .
El dato resalta más si se compara con lo que pasó en los barrios del Sur de la ciudad: de los últimos diez barrios del ranking, cinco están al sur de la avenida Rivadavia. El escalón más bajo lo ocupó Villa Soldati, con apenas 1.412 m 2 .
La concentración no es sólo territorial sino también por tipo de departamento. El 79% de los m 2 autorizados fueron pedidos para construir unidades de uno o dos ambientes , apenas el 20% para tres o cuatro ambientes, y nada para propiedades de cinco o más ambientes.
Esta tendencia, que ya se venía notando en años anteriores, tiene que ver con el perfil que está tomando el mercado. “Los proyectos se están encarando en base a las necesidades del inversor, no de las de quien finalmente vivirá en los departamentos. Se busca construir unidades chicas porque así las cuotas a pagar en las construcciones desde el pozo son más bajas y accesibles a más gente. Se abonan en dos años a 2.500 ó 3.000 dólares por mes”, explicó José Rozados, de Reporte Inmobiliario.
Moisés Altman, de Altman Construcciones, coincidió: “Hoy el ladrillo reemplazó a la inversión financiera, y los desarrolladores apuntan a la gente que tiene un excedente de dinero y no confía en otras inversiones. Por eso también se construye en los barrios más buscados, porque las ventas o los alquileres posteriores son más fáciles de cerrar”.
Esto tiene que ver con varios factores económicos. Por un lado, el constante aumento en los costos de construcción y en los precios de los terrenos hizo que cada vez se volviera más caro construir, y por eso el mercado se vuelve más conservador. A esto se le suma la crónica falta de créditos hipotecarios accesibles para que más gente pueda acceder a su vivienda propia. Y últimamente se agregó la traba para la compra de dólares, que dificulta las transacciones y obligó a muchos desarrolladores inmobiliarios a armar proyectos tipo fideicomiso que se puedan financiar en pesos. Por eso, los referentes del mercado inmobiliario coinciden con que en 2012 el mercado se moverá con precaución (ver Para este año…).
“En el corto plazo es positivo que la construcción mantenga un buen ritmo, porque es una actividad económica clave. Pero a futuro es posible que nos encontremos con un déficit de superficie de departamentos”, cerró Rozados.