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Categoria Locación de Obra
febrero 29, 2012 en 0:11 · Categoria Abogado, Arquitecto, Cartel de obra, Código De Edificación, Código de Planeamiento, Códigos, construcción, Construcciones linderas, Construcciones no autorizadas, Constructoras, control a una construcción, Edificio en construcción, Garantía de Obra Nueva, General, Informe técnico, Informes Edilicios, Ingeniero, Inspección del edificio, Inspecciones, Inversores, Ley Reguladora de la Actividad Urbanística, Locación de Obra, Locatario, Modificaciones Clandestinas, multas, Obra Ilegal, Perito Arquitecto, Permiso de obra, Permisos, Propiedad horizontal, Propiedad intelectual, Propietarios, Vecinos, Vicios de construcción
Los agentes de inspección de la Dirección de Obras Privadas de la Municipalidad, concluirán el rastrillaje en el mes de marzo. Se han identificado hasta el momento obras no declaradas y otras sin el cartel correspondiente.
Las multas de acuerdo a la irregularidad podrán llegar a costar hasta 250 litros de nafta súper. La intención del rastrillaje es identificar a los propietarios e intimarlos a regularizar su situación, a través de las notificaciones que serán enviadas luego del trabajo de identificación, cada uno de ellos será factible de un plazo de prórroga, si nunca antes fueron intimados.
El director de Obras Privadas, Arturo García comentó a Lavozdecataratas, “el trabajo de los agentes de inspección comenzó en el mes de febrero y tenemos como plazo para finalizarlo a comienzos del mes que viene, generalmente las notificaciones o intimaciones de pago de multas por irregularidades constatadas, llegan al domicilio con las fotos, pero no es algo necesario, la idea es que constatada la falta, se notifica al propietario de que el mismo será factible de multa, este propietario deberá inmediatamente acercarse a la municipalidad a regularizar su situación, ya sea declarando la obra o en el caso de contar con la carpeta técnica iniciada, completarla antes de concluir la misma”.
Todas las situaciones contempladas como irregulares están determinadas en el Código de Edificación de la ciudad, donde se establece que las modificaciones en la superficie del terreno deberán ser declaradas presentando la documentación solicitada en la dirección.
“Sin embargo, no todas las modificaciones o remodelaciones serán factibles de multas en el caso de no declararse, como por ejemplo aquellas realizadas de manera interna, que no abarcan la cobertura de una superficie hacia el exterior en las viviendas, como cambiar un techo por otro o reducir el tamaño de una pared para un baño, por otra parte, si, lo deberán hacer los locales comerciales, aún cuando las modificaciones sean internas, en estos casos, la tasa única a pagar llega a costar $1.800 aproximadamente, sin necesitar aclarar en un cartel de obra ya que no se está cubriendo ninguna superficie”, agregó García.
Señaló también que se presenta, desde siempre, una situación muy particular en Iguazú, “la gente no está acostumbrada a declarar cuando construye, ni tampoco a colocar los carteles, a veces prefieren pagar la multa de la no colocación del cartel de obra, que llega a unos 300 pesos a ponerlo, muchas veces porque no quieren que la gente sepa quién es el propietario, pero hoy en día se puede poner uno con las iniciales, lo que solucionaría esta cuestión”.
“Algo que nos sucede es que no siempre identifican qué obra están realizando o para qué y así grandes construcciones en los barrios de repente se levantan y al poco tiempo nos enteramos que son templos o Iglesias, incluso hemos encontrado a una cuadra que tiene siete de ellas construidas en la misma cuadra”, finalizó.
Fuente: www.lavozdecataratas.com
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febrero 25, 2012 en 1:59 · Categoria Abogado, Accidentes, Acciones legales, Apuntalamiento de edificios, Arquitecto, Caída de la medianera, Código Civil, Código De Edificación, Código de Ordenamiento Urbano, Código de Planeamiento, Códigos, Cimientos, clausuras, Colapso, Colapso y Desprendimiento, Compraventa, Comunas, construcción, Construcciones linderas, Construcciones no autorizadas, Constructoras, control a una construcción, Demanda, demolición, Demolición del Edificio, denuncias, Derrumbe, Derrumbe de pared, Derrumbe de techo, Derrumbes de balcones, Desmoronamiento, Desprendimientos, Deterioro, Edificaciones Privadas, Edificio en construcción, Escombros, Espacios Comunes, Estudio Jurídico, excavación, Fisuras, Grietas, Habilitación, Incumplimientos Contractuales, Informe técnico, Informes Edilicios, Informes Técnicos, infracción, Ingeniero, Inspección del edificio, Inspecciones, Inversores, Ley 3.562, Ley Reguladora de la Actividad Urbanística, Locación de Obra, Locatario, Maestro Mayores de Obra, mantenimiento, Medianeras, multas, Obra Ilegal, Patologías ocultas, Pericias de Parte, Perito Arquitecto, Perito de Parte, Permiso de obra, Permisos, Planeamiento Urbano, Problemas Edilicios, Propiedad horizontal, Propiedad intelectual, Propietarios, Rajaduras, Reclamos, Retroexcavadora, Riesgo Estructural, Ruina, Ruina del Edificio, Seguridad, Siniestro, Sobrecarga, Soluciones Legales, Vecinos, Vecinos Afectados por Obras, Vicios de construcción
El desalojo de un edificio situado en la esquina de Bartolomé Mitre y Libertad, anteayer, por daños en las columnas interiores encendió la alarma: cada vez son más los vecinos que temen posibles derrumbes por obras en edificios linderos.
Como Diana Saraceni, quien no vive tranquila por la construcción de varias torres que avanza en el terreno aledaño a su casa, en Rojas 691, Caballito: desde que en julio del año pasado la pala de una excavadora tocó las bases de su PH. “Yo estaba enfrente, en mi trabajo, y me avisaron que vibraba todo. Corrí a la obra. Vinieron el ingeniero y un asistente y comprobaron que estaban clavando la pala en los cimientos de mi casa, que son de barro. Menos mal que estaba cerca y pude detenerlos, si no, se hubiera venido todo abajo”, explicó la mujer, que es empleada pública.
Luego, recordó, la obra continuó en un sector del lote -una parcela gigante con salida sobre Rojas, Mendes de Andés y Felipe Vallese- más alejado de la casa de Saraceni y, recientemente, los trabajos cesaron porque la empresa se declaró en quiebra. “Pero yo estoy siempre atenta. Ruego no tener que salir corriendo si me pegan otra sacudida. Antes de la quiebra de la constructora, me mandaron un arquitecto para relevar el estado de mis muros, por si llegaba a haber algún daño. Sufro una indefensión terrible, el Estado no escucha mis denuncias“, sintetizó.
Al igual que Saraceni, muchos ciudadanos de la Capital tienen en la mira a la actividad de la construcción como una de las que más riesgos entraña, a partir de los reiterados derrumbes registrados en edificios linderos a obras en etapa de excavación.
Un estudio del gobierno porteño sobre 40 accidentes registrados en obras parece confirmar esta percepción: reveló que el 50% de los hechos ocurrió durante la fundación de los edificios e involucró a los inmuebles adyacentes y las medianeras.
Ante el resultado del estudio oficial y la repetición de siniestros, la Agencia Gubernamental de Control (AGC) decidió inspeccionar con una frecuencia más alta, cada 15 días, para las instancias de demolición, excavación y colocación de losa sobre planta baja, en las que suele trabajarse sobre las medianeras. La frecuencia irá bajando a medida que avanza la construcción.
Este nuevo esquema de inspección entró en vigor el mes pasado, al igual que la norma aprobada por la Legislatura que ordenó controles a las excavaciones y demoliciones, antes no previstos.
Como diagnóstico previo a la aplicación de la flamante ley, la AGC también realizó un censo sobre todas las excavaciones existentes entre el 1° y el 20 de diciembre. Sólo el 1,25% (5 obras) debieron ser clausuradas de inmediato por tratarse de demoliciones sin permiso (dos casos, en Palermo y Caballito), por falta de documentación o cartel de obra antirreglamentario (un caso, en Parque Chacabuco), por falta de medidas de seguridad o trabajos que no coincidían con el plano aprobado (un caso, en Almagro) y por no poseer pantallas y no acatar la orden de paralización (un caso, en Liniers).
Las obras controladas tenían domicilio en Caballito (30% de los casos), Palermo (25%), Villa Urquiza (18%), Belgrano (15%), Villa del Parque (8%) y otros barrios (4%).
“Un 1,5% de clausuras sobre el total es una enormidad desde la responsabilidad y ética profesional. Las faltas que se cometían en 113 obras son menores sólo comparadas con derrumbes y muertes. Si falta de cartel de obra, por ejemplo, el público desconoce quién es el responsable y si lo proyectado cumple con la normativa vigente”, opinó el arquitecto Rodolfo Fernández, vecino de Caballito e integrante de la asociación SOS Caballito.
Por Angeles Castro
Fuente: La Nacion
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febrero 23, 2012 en 1:13 · Categoria Accidentes, Acciones legales, Arquitecto, Código Civil, Código De Edificación, Cielo Rasos, clausuras, Colapso, Colapso y Desprendimiento, construcción, control a una construcción, control de locales, demolición, denuncias, Derrumbe, Derrumbe de techo, Desmoronamiento, Desprendimientos, Edificaciones Privadas, Edificio en construcción, Escombros, Espacio Público, Espacios Comunes, Filtraciones, Fisuras, Garantía de Obra Nueva, Grietas, Incumplimientos Contractuales, Informe técnico, Informes Edilicios, Informes Técnicos, infracción, Ingeniero, Inspecciones, Inversores, Locación de Obra, Losa, Maestro Mayores de Obra, multas, Patologías ocultas, Pericias de Parte, Perito Arquitecto, Perito de Parte, Permiso de obra, Planeamiento Urbano, Propiedad horizontal, Propiedad intelectual, Rajaduras, Reclamos, Riesgo Estructural, Ruina, Seguridad, Sobrecarga, Soluciones Legales, techos, Vicios de construcción, Vicios ocultos
La Municipalidad espera que la empresa concesionaria de la Terminal de Ómnibus de Salta, perteneciente al Grupo La Veloz, entregue el informe técnico que revelará las verdaderas causas del hundimiento de una amplia zona de dársenas, ocurrido el pasado día 14 de enero.
Tras la debacle, ni los técnicos municipales ni los expertos universitarios convocados pudieron ponerse de acuerdo sobre las causas que la provocaron. Desde el 14 de enero la información ha sido contradictoria así como vacilante la actitud de los responsables.
En una reunión que mantuvieron ayer el Jefe de Gabinete de la Municipalidad de Salta, Roque Mascarello, el Secretario de Obras Públicas de la misma administración, Fernando Cortez Chaín y el gerente de la Terminal, Jorge Gerstenfeld, se acordó que la empresa concesionaria presentaría el tan esperado informe técnico la próxima semana. Dicho informe no solo revelará las causas del hundimiento sino también el estado actual de las estructuras del edificio, que se terminó de construir en 2007.
Según la Municipalidad, esta información “es clave para definir los cálculos técnicos del proyecto de reconstrucción del canal de avenida Yrigoyen y de las dársenas”.
En un parte de prensa difundido ayer a los medios, la Municipalidad informa que Mascarello, Cortez Chaín y Gerstenfeld también hablaron sobre la situación actual de la Terminal de Ómnibus, y, en especial, del operativo de emergencia para el ingreso y salida de colectivos de media y larga distancia. Según los responsables, esta actividad no ha registrado inconvenientes mayores desde el 14 de enero.
El gerente Gerstenfeld informó que si bien ya está definido que se deberá derribar más dársenas y partes de la cobertura del canal hacia ambos costados del agujero que se produjo hace un mes, la obra aún no se ejecutó debido a la persistencia de las lluvias.
“No podemos derribar el sector del canal que está deteriorado porque corremos el riesgo de que al iniciar la obra, se acumulen escombros en el cauce del canal y que ese día llueva y esto impida que el agua circule. Si eso sucede, podríamos generar una inundación aguas arriba del canal”, indicó el representante de Terminal Salta.
Fuente: noticias.iruya.com
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febrero 21, 2012 en 1:29 · Categoria Acciones legales, Arquitecto, Caída de la medianera, Códigos, Colapso, Colapso y Desprendimiento, Compraventa, Conciliaciones, construcción, Constructoras, Demanda, demolición, Demolición del Edificio, denuncias, Derrumbe, Derrumbe de pared, Desmoronamiento, Desprendimientos, Deterioro, Edificaciones Privadas, Espacios Comunes, Estudio Jurídico, excavación, Fisuras, Garantía de Obra Nueva, Grietas, Habilitación, Informe técnico, Informes Edilicios, Informes Técnicos, Inspección del edificio, Inspecciones, Inversores, Locación de Obra, Locatario, Maestro Mayores de Obra, Mediacion, Medianeras, multas, Pericias de Parte, Perito Arquitecto, Perito de Parte, Permiso de obra, Permisos, Problemas Edilicios, Propiedad horizontal, Propietarios, Prueba Contundente, Reclamos, Ruina, Ruina del Edificio, Seguridad, Soluciones Legales, Vecinos, Vecinos Afectados por Obras, Vicios de construcción
El municipio sostuvo en un comunicado que lo ocurrido en la calle José Ingenieros al 700 se debió a un “vicio de obra”
“La Municipalidad de Villa María informa, en relación al derrumbe en el inmueble ubicado en calle José Ingenieros 766, que la Dirección de Obras Privadas, dependiente de la Secretaría de Economía y Administración constató que el mismo cuenta con la correspondiente habilitación previa para desarrollar la obra en construcción privada que se encuentra en ejecución”. Ese es el primer párrafo de una nota oficial que expresa la visión del municipio sobre lo acontecido el jueves en ese punto de barrio Almirante Brown.
Desde la dependencia a cargo del arquitecto Trífolo Flores, se dio a conocer además que “oportunamente se hizo la debida constatación del permiso de obra”.
Y se agregó que “ tras el derrumbe, personal municipal labró un acta constatando que se trató de un ‘vicio de obra’ que provocó el desplazamiento del muro de mampostería y posterior caída de la medianera de la vivienda colindante, quedando parte de la loza al descubierto, y se instó al responsable a adoptar las correspondientes medidas de seguridad para evitar nuevos derrumbes”.
La Dirección de Obras Privadas de la comuna señaló que “dentro del mismo procedimiento, se tomó contacto con el ingeniero responsable de la obra, Eliseo Pozzerle, quien presentó el correspondiente informe técnico de los daños provocados”.
Deben acordar una solución por los daños
“El municipio comprobó que en el lugar se habían realizado las tareas de apuntalado, calzado y encadenamiento de la obra. Y ahora el responsable de la obra deberá acordar con el propietario del inmueble colindante la solución de los problemas y daños ocasionados”, agregó la nota oficial.
Como se informó en nuestra edición de ayer, la casa lindante es habitada desde hace cinco años por Alexis Quiñones, remisero de profesión, junto a su esposa Alejandra Jaimes y sus tres hijos, de 12, 10 y 5 años.
Hace alrededor de tres meses una constructora compró la casa de al lado con la intención de construir departamentos y una semana después comenzó la demolición, y con ella, los problemas para la familia Quiñones-Jaimes.
“Comenzaron a demoler muy rápido y sin tener mayores cuidados, y para colmo sin decirnos nada”, relataba Jaimes al cronista de EL DIARIO, para agregar que ya en aquel momento “comenzaron a asomar levemente síntomas de que la cosa no estaba bien”.
“Se lo advertimos al encargado de la obra y siguieron trabajando con un poco más de cuidado”, añadía la joven mujer.
“Pero el daño ya estaba hecho”, graficaba su marido.
Fuente: www.eldiariocba.com.ar
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febrero 13, 2012 en 4:17 · Categoria Abogado, Acciones legales, Arquitecto, Balcones, Código Civil, Códigos, clausuras, Colapso, Colapso y Desprendimiento, Compraventa, construcción, Constructoras, control a una construcción, Demanda, denuncias, Derrumbe, Derrumbes de balcones, Desmoronamiento, Edificaciones Privadas, Edificio en construcción, Escombros, Espacio Público, Estudio Jurídico, Fisuras, Grietas, Habilitación, Informe técnico, Informes Edilicios, Informes Técnicos, infracción, Inspección del edificio, Inspecciones, Inversores, Ley 257, Ley de Consorcios, Ley Reguladora de la Actividad Urbanística, Locación de Obra, Maestro Mayores de Obra, mantenimiento, Mantenimiento de balcones, multas, Obra Ilegal, Patologías ocultas, Pericias de Parte, Perito Arquitecto, Perito de Parte, Problemas Edilicios, Propiedad horizontal, Propietarios, Prueba Contundente, Rajaduras, Ruina, Seguridad, Siniestro, Soluciones Legales, techos, Vecinos, Vecinos Afectados por Obras, Vicios de construcción
En la tarde de este sábado en Liniers cayó el balcón de una obra en construcción. Hirió a un vecino. El Gobierno de la Ciudad no intervino.
Corría el sábado 4, la tranquilidad barrial de pronto se ve alterada por un estruendo. “El balcón, el balcón, se desprendió un balcón de la obra en construcción” gritaban alterados los vecinos de lugar. Las consecuencias un ciudadano herido en Martiniano Leguizamón 45, barrio de Liniers.
El balcón el domingo 5 seguía desprendido y pendiendo peligrosamente sobre la vereda; “no se observan puntales ni andamios que sostengan o aseguren la pesada estructura de hormigón, hierro y maderas a punto de desplomarse. Tampoco se ve al personal del Gobierno de la Ciudad ni las fajas de clausura en el frente de la obra; desde la vereda de enfrente, tan sólo un joven oficial de policía custodia atento el lugar que se halla cercado por un precario y simple vallado de madera”, informaron a este medio la agrupación Vecinos de Liniers Norte.
Los vecinos de Liniers muy atentos a la situación edilicia, en el control de las habilitaciones y las medidas de seguridad en las obras, que ya había denunciado la ilegal construcción en el colegio del club Vélez Sarsfield, denunciaron que “aún no han comenzado con la demolición o apuntalamiento de las obras a punto de caer que representan un riesgo para la comunidad toda, vecinos, ocasionales transeúntes y / o automovilistas”.
La caída del balcón es un eslabón más en la cadena de descontrol comunal que incluye la caída del gimnasio en Belgrano, con tres víctimas fatales; el derrumbe del entrepiso en el boliche Beara, con el fallecimiento de dos jóvenes, y el más reciente con el resquebrajamiento del edificio de Bartolomé Mitre 1232, que se llevó la vida de un anciano.
Fuente: Redacción NU
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febrero 7, 2012 en 1:42 · Categoria Abogado, Acciones legales, Arquitecto, Código Civil, Código De Edificación, Código de Ordenamiento Urbano, Código de Planeamiento, Códigos, Certificado de Aptitud Ambiental, Compraventa, construcción, Construcciones no autorizadas, Constructoras, demolición, Demolición del Edificio, denuncias, Deterioro, Edificaciones Privadas, Edificio en construcción, Espacio Público, Espacios Comunes, Estudio Jurídico, Informe técnico, Informes Edilicios, Informes Técnicos, infracción, Inspección del edificio, Inspecciones, Inversores, Jurisprudencia, Ley Reguladora de la Actividad Urbanística, Locación de Obra, mantenimiento, Mantenimiento de balcones, Mantenimiento de frentes, mantenimiento de un edificio, Pericias de Parte, Perito Arquitecto, Perito de Parte, Permisos, Planeamiento Urbano, Problemas Edilicios, Propiedad horizontal, Propiedad intelectual, Propietarios, Reclamos, Soluciones Legales, Vecinos, Vecinos Afectados por Obras
Es Patrimonio Cultural de la Ciudad.
Con una marcha al ritmo de los tambores del candombe porteño, la Comunidad Afroargentina de Buenos Aires (Asociación Misibamba), la asociación Basta de Demoler y vecinos y funcionarios porteños realizarán una manifestación en la puerta de la Casa Suiza (Rodríguez Peña 254), mañana viernes a las 17, para pedir que no se demuela este edificio que supo albergar grandes expresiones culturales afroargentinas.
La Casa Suiza, propiedad de la Sociedad Filantrópica Suiza, fue fundada en 1861 y pertenece al patrimonio cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Ahora quiere ser tirada abajo para convertirla en un emprendimiento inmobiliario de oficinas y cocheras, según denuncian desde las organizaciones convocantes de la protesta.
La Defensoría del Pueblo de la Ciudad pidió en los últimos meses al gobierno porteño que le informe sobre las habilitaciones para la construcción en dicho predio.
El dúo Gardel-Razzano, Sandro, Hermética y Patricio Rey fueron algunos de los artistas que presentaron sus espectáculos en este lugar, al tiempo que desde fines de los años ’20 hasta 1978 fue ininterrumpidamente alquilada por el Shimmy Club, una asociación de afroargentinos del tronco colonial fundada en 1882 por Alfredo Núñez para realizar sus bailes de carnaval, los cuales duraban 8 noches.
El Shimmy Club fue la institución afroporteña más emblemática del siglo XX y aún hoy es recuerdo vivo en todo afroporteño mayor de 40 años de edad, informaron desde la Asociación Misibamba en un comunicado. Además de actuar en el salón principal orquestas de tango, como la dirigida por los afropoteños Enrique Maciel y Tomás Santillán, actuaban grupos de jazz y de música tropical (según las épocas), al tiempo que en el subsuelo de la Casa Suiza funcionaba el bufé donde frecuentaba la práctica espontánea del candombe porteño y la rumba abierta (versión local de la rumba cubana), ya que cada familia tenía una mesa asignada y llevaba sus tambores.
Según Misibamna, la Casa Suiza es uno de los últimos baluarte material e inmaterial de la ciudad vinculado a la cultura afroargentina del tronco colonial, grupo no sólo preexistente a la nación argentina sino presente desde la misma fundación de Buenos Aires.
Fuente: www.perfil.com.ar
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febrero 5, 2012 en 2:32 · Categoria Arquitecto, Barrio Cerrado, Código de Ordenamiento Urbano, Código de Planeamiento, Códigos, Edificaciones Privadas, Edificio en construcción, Estudio Jurídico, Garantía de Obra Nueva, Ingeniero, Inversores, Ley Reguladora de la Actividad Urbanística, Locación de Obra, Locales, Locatario, Planeamiento Urbano, Propiedad horizontal, Propiedad intelectual, Propietarios
La idea es imitar el sistema utilizado para la compraventa de inmuebles en Brasil o Chile, que se realizan en la moneda local. Buscan revivir los cheques cancelatorios bancarios para grandes transacciones.
La Administración Federal de Ingresos Públicos y el Banco Central evalúan profundizar las medidas para “desdolarizar” las operaciones en mercados locales donde se usa la moneda estadounidense, como el inmobiliario, informó hoy iProfesional.com.
En el equipo de Mercedes Marcó del Pont destacan que en países vecinos como Brasil o Chile, los inmuebles se venden en la moneda local y que así fue incluso en los momentos de mayor turbulencia financiera. Por eso intentarán nuevamente instalar los “cheques cancelatorios“, que los bancos tienen la obligación de emitir en pesos y que sirven para grandes transacciones.
Hasta ahora el instrumento casi no se utilizó desde su lanzamiento, debido a que la inmensa mayoría de los inmuebles se declaran al fisco por un valor muy inferior al pactado.
Los controles fijados después de las elecciones hicieron caer el volumen de operaciones, pero los resultados aún no son concluyentes. Entre enero y noviembre, los escribanos realizaron 82.836 escrituras en la ciudad de Buenos Aires. En el mismo lapso de 2010, habían sido 79.375.
Fuente: Fortunaweb
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febrero 1, 2012 en 1:38 · Categoria Arquitecto, Código De Edificación, Código de Ordenamiento Urbano, Código de Planeamiento, Códigos, Certificado de Aptitud Ambiental, Compraventa, construcción, Constructoras, Edificaciones Privadas, Edificio en construcción, Informe técnico, Informes Edilicios, Informes Técnicos, Ingeniero, Inversores, Ley Reguladora de la Actividad Urbanística, Locación de Obra, Maestro Mayores de Obra, Perito Arquitecto, Perito de Parte, Permisos, Planeamiento Urbano, Problemas Edilicios, Propiedad horizontal, Propiedad intelectual, Propietarios, Vecinos, Vecinos Afectados por Obras, Vicios de construcción
Urbanismo / Representan menos del 2% de los permisos.
Florencia Forcinito y su esposo vivieron desde chicos en edificios. Por eso, cuando llegó el momento de mudarse juntos, no lo dudaron: construyeron su propia casa en una esquina de Núñez. “Queríamos un lugar a medida y con más metros cuadrados. Compramos un viejo almacén de 1928. Ayudó que mi marido es arquitecto, así que la diseñamos a nuestro gusto. Estuvimos dos años en obra y desde entonces la disfrutamos”, contó la mujer, de 42 años.
La elección de esta pareja no resulta muy común en la Capital. Estadísticas de la Dirección General de Planeamiento Urbano local confirman que, en la ciudad, las casas nuevas son una especie en retirada: en los últimos diez años, sólo el 1,8% de los permisos para la construcción de unidades residenciales se destinó a casas a estrenar, mientras que durante la década anterior la proporción alcanzaba el 6,5%. Paralelamente, avanzaron los edificios: en los últimos cinco años, se erigieron apenas un promedio de 6 casas por cada 1000 departamentos.
Otros datos oficiales dan fe de cómo cambió con el transcurso de los años -y sigue cambiando- el perfil urbano de Buenos Aires, que fue creciendo en altura. De las 106.731 casas (conceptualmente entendidas como una única vivienda en un lote) existentes en los barrios porteños, más del 40% fue construida antes de 1940 y un 25%, en la década del 40.
Durante las décadas siguientes, la confección de casas a estrenar se estabilizó en un promedio de 6100 por período, número que decreció drásticamente en los últimos 10 años. Desde 2001 hasta hoy, según la información oficial, fueron construidas 1025, a un ritmo de 100 por año. En 2011 la cantidad de permisos resultó inferior a esa media: 85.

Como surge de los datos, el universo de viviendas unifamiliares ostenta una gran antigüedad. Esta situación, junto con la escasez de terrenos para disponer metros cuadrados nuevos y la voracidad del mercado inmobiliario, provocó que muchas de las propiedades más viejas hayan sido demolidas. Según datos de la Cámara de Demoledores y Excavadores de la República Argentina, en la Capital se tiró abajo una casa cada dos días durante el año pasado. El pico fue en 2008, cuando se demolió una por día.
El avance de los edificios en detrimento de las casas fue consolidando el aumento de la densidad poblacional porteña, algo que ocurre en las grandes ciudades. “Por lo general, las áreas de mayor densidad coinciden con el sector central y su entorno, ya que la gente llega captada por la actividad comercial, económica y de servicios”, explicó el director general de Planeamiento Urbano, Fernando Alvarez de Celis.
En esta dinámica de apropiación del suelo también interviene, recordó, el mercado, ya que es mucho más rentable construir -y vender- un edificio que una casa en un lote.
La densificación de la zona central tiene su correlato en que las casas que todavía sobreviven, así como las nuevas que se construyen, lo hagan en barrios alejados del corazón financiero de la Capital. Todavía, destacó Alvarez de Celis, el 30% de las parcelas de la ciudad están ocupadas por viviendas unifamiliares.
Quien busca una casa, aseguran los expertos, busca también cierta calidad de vida habitualmente asociada a barrios más tranquilos y residenciales.
“Los departamentos son más fáciles de mantener: los gastos son compartidos y hay un encargado que resuelve los problemas. Por eso se eligen más. La casa demanda más mantenimiento y atención. Se piden menos. Y, dentro de quienes buscan casas, el público que pide casas a estrenar es minoritario. El 90% recicla”, detalló Mariano Oppel, operador inmobiliario de gran trayectoria en Belgrano, Núñez, Saavedra y Coghlan.
Según el arquitecto Darío Gabriel López, socio de la desarrolladora Arquitectonika, que construye casas y PH, muchos porteños que eligen vivir en casa se volcaron al conurbano porque los terrenos son más baratos y hay zonas de baja densidad. Dentro de la Capital, “sólo quedan nichos protegidos por el Código de Planeamiento, en los que se prohibió la construcción en altura, dentro de ciertos barrios“. Mencionó algunos sectores de Belgrano, las Lomas de Núñez y Palermo Chico, entre los premium, y Núñez, Saavedra y Villa del Parque, para la clase media.
Como Florencia Forcinito, “los clientes que encomiendan una casa nueva quieren una vivienda a su medida. Comienza el proceso de interpretar sus gustos, buscar terrenos y luego diseñar la casa. Son generalmente parejas de 30 y pico, con chicos pequeños”, concluyó.
Por Angeles Castro
Fuente: La Nacion
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enero 25, 2012 en 1:18 · Categoria Abogado, Accidentes, Acciones legales, Andamio, Arquitecto, Código Civil, Código de Planeamiento, Códigos, Cielo Rasos, Cimientos, clausuras, Colapso, Colapso y Desprendimiento, construcción, Constructoras, control a una construcción, control de locales, denuncias, Derrumbe, Derrumbe de techo, Desprendimientos, Deterioro, Edificaciones Privadas, Edificio en construcción, Escombros, Espacio Público, Estudio Jurídico, Filtraciones, Fisuras, Garantía de Obra Nueva, Grietas, Habilitación, Incumplimientos Contractuales, Informe técnico, Informes Edilicios, Informes Técnicos, infracción, Ingeniero, Inspección del edificio, Inspecciones, Instalaciones, Inversores, Locación de Obra, Loza, Maestro Mayores de Obra, mantenimiento, Patologías ocultas, Pericias de Parte, Perito Arquitecto, Perito de Parte, Planeamiento Urbano, Problemas Edilicios, Prueba Contundente, Rajaduras, Ruina, Ruina del Edificio, Seguridad, Siniestro, techos
El accidente ocurrió cuando los operarios realizaban tareas de refacción. Hay cuatro que quedaron internados pero están fuera de peligro.
La plataforma donde estacionan los colectivos de larga distancia de la terminal salteña cedió, y cuatro operarios de la empresa constructora que tiene a su cargo los trabajos de refacción resultaron lesionados con heridas de distinta consideración. El sector estaba vedado al tránsito de los colectivos desde hace una semana, cuando se comprobaron algunas grietas. Por esa razón no se encontraba ningún micro al momento del derrumbe, ya que de haber sido así, hubiese ocasionado una tragedia. El hecho ocurrió a las 8.40 de esta mañana.
La plataforma donde estacionan los colectivos de pasajeros de media y larga distancia estaba construida sobre una loza que cubre un canal de desagüe, uno de las bocas de desagote más importantes que tiene la capital salteña. Una falla en la construcción hizo que la loza cediera y quedara un cráter de unos 12 metros de diámetro por ocho de profundidad.
La terminal quedó clausurada por completo, ya que dos bases que sostienen el techo quedaron al borde del cráter y corre de riesgo de venirse abajo la estructura de chapa y acero.
Los pasajeros que tienen que viajar desde Salta hacia otras provincias o al interior salteño parten desde distintos puntos cercanos a la terminal. Esto pasa justo en época de temporada alta, donde el tránsito de pasajeros se incrementa en casi un 200 por ciento al ritmo habitual que tiene la terminal, que está ubicada a la entrada de la capital.
Los cuatro operarios de la empresa constructora que están internados con heridas de distinta consideración son: Jorge Cardozo (26); Santos Padilla (48); Néstor Neri (30) y Rubén padilla (29). Los cuatro se encontraban trabajando justo en el lugar del derrumbe, y fueron a parar al fondo del canal que pasa por debajo de la terminal, con toda suerte que no fueron aplastados por los escombros de la pesada loza.
El nuevo edificio de la terminal de ómnibus es propiedad de Marcos Levín, quien es propietario de la empresa de transporte La Veloz del Norte. Levín ganó la licitación para hacerse cargo del sitio y explotarlo comercialmente. El empresario recibió críticas de varios sectores, quienes aducen que en el contrato que firmó el edificio de la terminal y los servicios para la gente deberían ser de una calidad superior a la que tiene.
A modo de explicación preeliminar, los directivos de la empresa de Levín manifestaron que el derrumbe se originó porque un caño de agua que pasa por debajo de la terminal tenía perdidas y que el flujo del líquido socavó la tierra hasta dejar sin sustento a la plataforma de cemento.
Por GUSTAVO RUIZ
Fuente: www.clarin.com
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enero 15, 2012 en 1:33 · Categoria Abogado, Acciones legales, Aire acondicionado, Andamio, Arquitecto, Azoteas, Código Civil, Código De Edificación, Código de Ordenamiento Urbano, Código de Planeamiento, Códigos, Certificado de Aptitud Ambiental, Cimientos, clausuras, Colapso, Colapso y Desprendimiento, Compraventa, Comunas, Consorcio, Consorcios, construcción, Construcciones linderas, Construcciones no autorizadas, contaminación visual, control a una construcción, Demanda, demolición, Demolición del Edificio, denuncias, Derrumbe, Derrumbe de pared, Derrumbes de balcones, Desprendimientos, Deterioro, Edificaciones Privadas, Edificio en construcción, Edificio Seguro, Escombros, Espacios Comunes, Estudio Jurídico, excavación, Fallo, Filtraciones, Fisuras, frentes, Garantía de Obra Nueva, General, Grietas, Habilitación, humedad, Impacto Ambiental, Impugnaciones, Incumplimientos Contractuales, Informe técnico, Informes Edilicios, Informes Técnicos, infracción, Inquilinos, Inspección del edificio, Inspecciones, Instalaciones, Inversores, Jurisprudencia, Ley 13059, Ley 13512, Ley 17.711, Ley 24240, Ley 24557, Ley 257, Ley 2722, ley 2930, Ley 2936, Ley 3.562, Ley 3254, Ley Abrevaya, Ley de Publicidad Exterior, Ley del Ruido, Ley Reguladora de la Actividad Urbanística, Locación de Obra, Locatario, Maestro Mayores de Obra, mantenimiento, Mantenimiento de balcones, Mantenimiento de frentes, mantenimiento de un edificio, Mediacion, Medianeras, Modificaciones Clandestinas, multas, Niveles de ruido, Obra Ilegal, Ordenanza 49.308, Patologías ocultas, Perdida de gas, Pericias de Parte, Perito Arquitecto, Perito de Parte, Permisos, Planeamiento Urbano, Problemas Edilicios, Propiedad horizontal, Propiedad intelectual, Propietarios, Prueba Contundente, Rajaduras, Reclamos, Ross-Heideck, Ruidos Molestos, Ruina, Ruina del Edificio, Soluciones Legales, Vecinos, Vecinos Afectados por Obras, Vicios de construcción, Vicios ocultos, Vicios Redhibitorios
La Asociación de Vecinos Afectados por Obras nació en 2006 a raíz de la explosión del “boom” de la construcción, en Rosario. En sus comienzos, más de 60 personas se organizaron para ver de qué manera defender sus propiedades afectadas por construcciones linderas. Ante la falta de respuestas del Estado municipal, la ausencia de controles correspondientes y el desmedido negocio inmobiliario, siguieron movilizados. Así lograron que se sancione una ordenanza referida a la constatación del estado de las medianeras antes del inicio de obras. Además brindan asesoramiento sobre este delicado tema.
El llamado “boom” de la construcción se inició con más fuerza a partir del año 2006. Centenares de obras en construcción se habilitaban y levantaban en meses, sin importar demasiado si cumplían o no con los requisitos habilitantes. Rosario padeció el ritmo desmedido de edificios que se construían con el solo fin de satisfacer las demandas del negocio inmobiliario.
A la par de este “boom”, nació una asociación de Vecinos afectados por obras. Ciudadanos y ciudadanas que veían que sus casas empezaban a deteriorarse, a rajarse las paredes, a derrumbarse, entre otras innumerables serie de problemas que comenzaban a padecer por el solo hecho de tener una construcción lindera. A su vez, “el daño y destrucción de las propiedades linderas a estas grandes obras trae como consecuencia la pérdida patrimonial por desvalorización de los inmuebles afectados y no perdona tampoco los inmuebles de valor histórico, estético y tradicional” manifestaba este grupo de vecinos que se unieron con un solo fin: ver de qué manera defender su propiedad pero sobretodo, el hogar que habían construido durante años.
En sus inicios, alrededor de 60 personas comenzaron a reunirse para buscar estrategias ante una realidad inmobiliaria que se acrecentaba día a día y que no tenía ningún tipo de solución por parte del Estado municipal. “Al principio se reunía en La Comuna, en 27 de Febrero al 600 y luego empezamos a hacer las reuniones en la sala del Concejo. Luego el grupo se dividió en dos”, nos reseña Jorge Alvarez, un referente de esta Asociación que tomo como rumbo y objetivo fundamental, incidir a partir de ordenanzas, en políticas públicas para la ciudad que contemplasen las demandas y necesidades de los vecinos afectados por obras.
“Conseguimos que se aprobara la ordenanza que ahora exige que para otorgar el permiso de una obra en construcción, primero deben realizar una constatación de la medianera del vecino con fotografías y escribano público para que quede establecido cómo estaba la medianera antes de iniciar la obra”. La ordenanza a la que se refiere Alvarez es la N° 8.505 y fue aprobada en el año 2007.
Los principales problemas que padecen los vecinos tienen que ver con rajaduras, derrumbes, grietas en las paredes y techos, filtraciones, falta de luz y aireación, ruidos molestos, entre otros. Pero al mismo tiempo, la agrupación también señala otros efectos que afectan notablemente el medio ambiente: “A estos problemas y al desorden urbanístico que sufre nuestra ciudad, por el crecimiento desmedido y no planificado de estas construcciones, se suman además deficiencias en los diversos servicios: energía eléctrica, disminución de presión de agua , inconvenientes en los desagües pluviales y cloacales, exceso de basura que supera la capacidad de recolección, intransitabilidad de las veredas del micro y macrocentro, todo esto por el número incontrolado de las obras en construcción.”
En el año 2006 se registraron por lo menos, 250 obras de construcción de edificios en la zona céntrica. Un año después, “los permisos de habilitación habían trepado a 1500” apunta Jorge Alvarez. “Luego se aplacó debido a los reclamos que hubo. De todos modos la gente no tiene ninguna cobertura, solo la justicia. Cuando sucede algo La Municipalidad dice que es un problema entre particulares y que su responsabilidad termina en la vía pública”.
Para Alvarez, el único camino posible para encontrar alguna respuesta es la vía judicial. “A pesar de que ellos son los que dan el permiso para construir, ellos deberían iniciar el juicio y no el ciudadano que debe hacerse cargo de todo. Eso sería el ideal, que sea La Municipalidad la que se encargue, pero prefiere seguir generando un boom, y el problema actualmente sigue sin resolverse. Son juicios largos, hay gente que hace más de tres años que están en juicio”, reclama el referente de esta Asociación.
El desamparo del vecino es evidente. Frente a ello, muchos terminan vendiendo su propiedad incluso a los mismas empresas constructoras encargados de las obras.
Control ausente
“La Municipalidad nunca estuvo preparada para controlar la cantidad de obras que habilitó”, señala Alvarez con preocupación. “No tienen la cantidad de inspectores que deberían tener y las inspecciones no se hacen como corresponden. En la mayoría de los casos no ingresan a la obra”. El área que debería ocuparse de estos controles es Obras Particulares. Según datos oficiales, la Municipalidad cuenta con más de 60 inspectores encargados de controlar las obras en construcción. La ong señala que en realidad, son muchos menos. “Para lo que sí hay inspectores es cuando descargan los camiones de hormigón, porque la Municipalidad cobra un plus por ese inspector. Cobra $80 pesos la hora, entonces para eso sí hay inspectores, pero para las cosas más graves no lo hay”.
El momento más peligroso, nos cuenta Alvarez, es cuando la empresa constructora realiza la demolición y la excavación en la obra. “Cuando realizan la excavación es el peligro más grande que se derrumbe la casa lindera, porque la hacen mal, se meten en los cimientos de los vecinos. La pala mecánica no se puede acercar a menos de un metro de la pared del vecino.” Es aquí donde la organización exige la presencia de inspectores. Ahora bien, ¿existe voluntad política para realizar controles de este tipo?. “Hay muchos intereses en juego, hay mucho lobyy dentro del Concejo, de la Municipalidad, de empresas cuyos profesionales trabajan para el Estado también, hay obras que han tenido irregularidades y que han estado conducidas por gente que ha trabajado en la Municipalidad”, opina Alvarez.
Por otra parte, los requisitos fundamentales para que una obra sea habilitada son, “en primer lugar, contar con un permiso que debe exibirse en un cartel, además del numero del permiso, debe figurar el proyecto de lo que se va a construir y los responsables de la obra. En nuestra web tenemos una guía para que la gente conozca y sepa lo que tiene que exigir”. El reclamo para denunciar la irregularidad de una obra debe realizarse en el Distrito correspondiente, generalmente es en el centro, ante Obras Particulares. “Debe ingresar un expediente por mesa de entrada. Si bien no le va a solucionar el problema la Municipalidad, es un requisito que recomendamos porque en caso de recurrir a la justicia, el juez lo primero que pide es si se cumplió con la etapa administrativa, es decir, si se realizó el reclamo ante la Municipalidad”.
El trabajo de la organización ha sido fundamental. “Si bien el 90% está normado en las ordenanzas, esto no se cumple, no existen los controles suficientes para hacerlo cumplir y algunas cosas hacen falta modificarlas”, dice Jorge. Es decir, la lucha principal de la Asociación de Vecinos Afectados por Obras se centra en lograr legislaciones que protejan la vivienda de los vecinos, y sobretodo, en la exigencia a que esas legislaciones vigentes se cumplan. “La insistencia nuestra está por el lado de las ordenanzas. Hemos presentado más de 50 expedientes en el Concejo proponiendo modificaciones para paliar todos estos inconvenientes”.
La falta de control es uno de los principales problemas no resuelto por el Estado Municipal. “Las bandejas de protección no pueden tener menos de 2 metros 50. Y la gran mayoría tienen un metro, osea que cualquier cosa que se caiga, pasa por el costado”. “A lo que se debe apuntar es a ser más restrictivo con las penalidades. Mientras a los empresarios le salga más barato pagar una multa, van a seguir infligiendo las ordenanzas”, remarca Alvarez, sumando más preocupación a la situación de vulnerabilidad con las que se encuentran vecinos, transeútes y obreros de la construcción casi todos los días. “Lo que pedimos es que en los casos donde está en riesgo se pare la obra y se pague los días perdidos a los obreros. Y esto es lo que no se hace. La obra debería ser clausurada, no basta con pagar una multa, además las multas deberían ser acumulativas”.
Qué hacer
“Se rajó la casa de mi hijo”,” no soporté más, opté por vender y me fui a vivir lejos”, “me destruyeron el bar y también la vida”, son algunas de las frases dolorosas y cotidianas que Jorge Alvarez ha escuchado innumerable cantidad de veces, al momento de recibir algún vecino que se acercaba para ver qué podía hacer. “Es un momento de catarsis muy grande.” “Lo que hacemos es guiarlo para que den los pasos que corresponden en caso de que tengan que ir a la Justicia. Muchas veces por empezar mal, después no se llega a nada. Una de las cosas que nosotros recomendamos es cerciorarse quién es el propietario legal de la construcción. Ir al registro de la propiedad y averiguar quien figura como titular de la obra porque esa es la persona a la que le tienen que hacer todos los reclamos y los juicios y no a las empresas constructoras que muchas veces no son las dueñas”.
Incluso, dice Jorge, “hay mucho juicios que van a tener que pagar quienes terminan comprando los departamentos. Esto es algo que debería saber la gente antes de comprar, es decir si hay juicios iniciados sobre la propiedad.” La única solución está en la Justicia. “Y hay mucha gente que no puede costear un juicio”, apunta Alvarez. Esto hace que muchísimas personas desistan ante el tedioso proceso de reclamo judicial. “Lo que queremos hacerle entender es que no hablamos de una propiedad sino de un hogar, y ver que de la noche a la mañana te lo destruyen, es enfermante”.
Impacto ambiental
Además de los problemas que afectan a los vecinos en sus hogares, Jorge Alvarez ha estado investigado el impacto ambiental que provoca la falta de planificación de la construcción de obras. En el año 2006 realizó una presentación ante la Defensoría del Pueblo para que se restrinjan la cantidad de edificaciones. “Eran tanto los permisos que se estaban dando que en su momento, señalé que íbamos a tener problemas en la infraestructura de cloacas, agua y luz. Actualmente, en el área central, la cantidad de edificios que se construyeron dan lugar a que vivan 100 mil personas más. Eso trae aparejado la instalación de más de 20 o 30 aparatos de aires acondicionados. Las cloacas no dan a basto. En Barrio Martin han rebalsado las cloacas. Hay mucha gente que se queja porque no tiene presión de agua. El mismo intendente en una nota por radio reconoció que la toma de agua de la ciudad tiene más de 100 años. Con esa toma, la intendencia dio permiso para construir más de 1000 edificios. Es decir, el Ejecutivo nunca hizo un planeamiento para tener una ciudad sustentable”.
Además, agrega, “la masa de hormigon existente reemplaza a la tierra. Antes habia terreno en las casas que absorvían el agua. Ahora, no hay poder de absorción, fue reemplazado por el hormigon que no se enfría como la tierra. El hormigon sigue caliente a la noche, y esto genera islas de calor, genera evaporación, genera lluvias y se vuelve un círculo vicioso. Esto debe ser tratado por arquitectos que tengan una mirada ambientalista.”
Ni la Empresa Provincial de la Energía ni Aguas Provinciales han hecho obras para mejorar la infraestructura, denuncia Alvarez. “Lo único que importo fue que se construya. Yo creo que una ciudad sustentable no es esta. Y hay otro tema, que es económico”. En este sentido, desde la organización no dudan en asociar el boom de la construcción con el boom del negocio de la soja.
¿Cómo seguir?
Si bien, el llamado “boom” de la construcción disminuyó notablemente en el último tiempo, la organización continúa canalizando las innumerables consultas de vecinos y además, profundizando un trabajo serio y comprometido con un proyecto sustentable de la ciudad. Con respecto a las obras de construcción “nosotros seguimos en el planteo de las praxis que deberían agregarse en el reglamento de edificación. E insistimos en la exigencia de controles de la Municipalidad. Sino no hay medios, que se contrate a los profesionales de la Universidad. En la demolición y excavación se necesitaría que se controle desde que se empieza hasta que finaliza. Porque en pocos minutos pueden hacer un desastre”.
En junio de este año, la Superintendencia de Riesgos de Trabajo clausuró el 86% de las obras en construcción que inspeccionó. El riesgo para los vecinos y para los obreros de la construcción que exponen su vida ante la falta de elementos básicos de seguridad, es cotidiano. Son las organizaciones sociales las que, sobre esto, acercan la lupa para mirar de cerca, exigir, reclamar, denunciar e incidir con ordenanzas y legislaciones para que el Estado se haga cargo de una responsabilidad que le compete y de la cual parece, hace tiempo, haberse olvidado.
Fuente: www.enredando.org.ar
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