Si bien son una solución provisoria, en muchas zonas funcionan desde hace meses por la suba del consumo. Palermo y Caballito son de los barrios más afectados.
El camión apareció en la esquina de Querandíes y Río de Janeiro una mañana de noviembre, cuando los primeros cortes de luz anticipaban un verano complicado. El remolque traía un enorme generador eléctrico con un cartel que decía: “Ministerio de Planificación”. Con él, llegaba la esperanza de que se acabarían los apagones que se estaban haciendo una costumbre cada año.
Para muchos fue un alivio, pero para otros significó la corroboración de un temor latente: el boom de la construcción y el aumento de la demanda finalmente estaban saturando la red eléctrica. No es un caso aislado: el Gobierno nacional distribuyó –a través de Enarsa– al menos 24 generadores móviles por todo el territorio porteño para ayudar a Edenor y Edesur a abastecer la creciente demanda energética.
Ambas compañías coinciden en que se trata de soluciones temporales para situaciones de emergencia: cuando se detecta un pico de consumo que supera las posibilidades de la red, solicitan a Enarsa la instalación de un equipo portátil que se conecta en menos de 12 horas en la cámara de media tensión.
Pero no siempre sucede así. PERFIL pudo comprobar que existen varios casos –las empresas no dan precisiones– fueron montados hace varios meses y todavía están en el mismo lugar, incluso con garitas de seguridad para protegerlos.
“No se trata de un problema de generación de energía, sino de distribución. La demanda creció mucho en poco tiempo; entonces, en épocas de mayor consumo, el cableado (de la red) puede calentarse”, explicaron desde Enarsa. En otras palabras: los generadores se instalan cerca de los edificios para “puentear” el cableado del sistema.
Muy parecidos a un container, las Unidades de Generación Eléctrica, funcionan a gasoil o biodiésel y pueden abastecer hasta a 4 mil clientes –con una potencia máxima de 20 MW–. Son parte de un plan diseñado por la empresa junto con el Ministerio de Planificación, que consta de 260 generadores en todo el país.
Solamente en Palermo, el barrio con más edificios en construcción de la Ciudad, fueron instalados cuatro, dos de ellos hace más de tres meses.
En ese barrio se edificaron 2.044.250 m2 entre 2001 y 2009, más del 14% del total de la Ciudad, según el Gobierno porteño. “Casas donde antes vivía una familia de cinco o seis personas fueron reemplazadas por edificios donde viven cientos”, observa Carolina Jürgens, de la asociación Palermo Despierta.
“El sistema no se utiliza solamente en lugares de gran crecimiento edilicio, sino también en zonas donde se detectó un incremento importante de la demanda eléctica por la adquisición de acondicionadores de aire y otros electrodomésticos”, explican desde Edesur.
Los informes de la Secretaría de Energía revelan que de 2003 a 2009 aumentó casi el 25% la cantidad de MW/hora facturados a usuarios porteños, aunque desde Edesur consideran que la suba en la demanda ya llegó al 40%. Pero el problema es que la inversión en infraestructura de las distribuidoras no creció al mismo ritmo. “El retraso tarifario provocó una insuficiencia financiera que se tradujo en una disminución en la renovación de equipos, entonces Enarsa suple ese déficit”, opina Jorge Lapeña, ex secretario de Energía de la Nación.
Fuentes del mercado energético coinciden en que producir electricidad con estos equipos cuesta el triple que con la infraestructura existente. Cada megawatt/hora cuesta entre $ 900 y $ 1.000, mientras que el promedio en el mercado eléctrico mayorista se calcula en $ 350. Además, estos equipos portátiles se encienden en los momentos de mayor consumo, a partir de las 17, por lo que necesitan abastecerse de gasoil casi a diario.
Pero la solución no sólo es temporaria, sino también parcial: “El generador benefició a nuestra manzana, pero en la vereda de enfrente la luz se sigue cortando”, confirma Jorge Cifre, un comerciante de Caballito que trabaja a la vuelta de un generador.
Bomberos y efectivos policiales se encuentran trabajando en este momento en una vivienda de calle Castelli 1920 donde un derrumbe aplastó y mató a una mujer de 81 años.
La víctima fue identificada como Catalina Villalba, quien se encontraba en el comedor de la casa y quedó atrapada bajo los escombros. Personal de bomberos y de la policía intentó rescatarla pero la anciana ya se encontraba fallecida.
Aseguran que desde que la empresa VG Construcciones inició las edificaciones, sus viviendas comenzaron a sufrir inconvenientes: grietas, filtraciones y roturas. La constructora dice que “eran preexistentes”.
“Los problemas empezaron ni bien derribaron la casa que estaba antes y entraron a trabajar. La casa de mi suegro está destruida”, describió la mujer. La impresión que queda al recorrer su vivienda húmeda y agrietada es que en el mediano plazo la planta alta puede correr la misma suerte.
Las paredes del departamento de Crespi están completamente cubiertas de una capa de humedad que las tiñó de gris, marrón y negro, hay ventanas que no cierran y rajaduras de diferentes tamaños cruzan todas las habitaciones en variadas direcciones.
“La empresa está al tanto del estado de mi casa y me dijeron que la iban a arreglar. Hasta ahora sólo le pusieron enduido a una pared”, lamentó la mujer y continuó enumerando daños: “Rompieron la tapa del tanque de agua, el asador, tengo filtraciones, cada vez que llueve me inundo porque el edificio desagua en mi terraza o brota agua por las paredes. Y cayó una ventana del sexto piso del edificio en mi terraza”.
Ante los reclamos de Crespi, VG Construcciones le respondió y luego fueron a la Justicia porque todas las viviendas tienen filtraciones previas al inicio de las obras.
En riesgo
El panorama se repite en dos cuadras del casco histórico de la ciudad. “Mi casa se está hundiendo”, lamentó Martín Dragotta un vecino del terreno que están acondicionando para levantar el Celestino XII, en San Jerónimo al 1137. Afirmado sobre la pared que compartirá con la construcción señaló un importante pozo que quedó bajo la medianera producto de las sucesivas excavaciones que realizó la empresa. “Tengo miedo de que si se debilita la medianera se caiga el muro del norte de la planta alta”, sospechó Dragotta pensando en el riesgo que eso significaría para su familia.
La casa de María Gabriela Vicario está en San Jerónimo 1183, comparte la pared sur con el edificio en construcción y los inconvenientes son los mismos. Además del deterioro, tiene en común con sus vecinos la respuesta que le dio la empresa sobre las causas: filtraciones preexistentes al inicio de los trabajos. Aunque la vivienda fue refaccionada hace 5 años, los azulejos del baño están despegados y hay rajaduras. Vicario también constató los daños en Edificaciones Privadas en noviembre, aunque no todos porque “cada vez que recorro la casa encuentro problemas nuevos”, dijo preocupada.
La explicación de la constructora
El abogado de VG Construcciones, Ricardo Rivera, fue el encargado de dar a conocer la explicación de la empresa sobre las denuncias de los vecinos.
Al respecto señaló que la situación de ambos edificios está judicializada. Detalló que “en el caso de la construcción ubicada a la altura del 1.100 (Celestino XII), a las medidas en la justicia las solicitamos nosotros porque los vecinos no permitieron constatar el estado de los inmuebles antes de iniciar las obras. Después de empezar la excavación encontramos filtraciones, humedades y huecos en la tierra por el refulado del sector. Las cañerías de esas casas son vítreas o de barro cocido y están destruidas”. Dijo que como “los daños son preexistentes los vecinos no permitieron la constatación del estado de las casas”.
Sobre los inmuebles vecinos afirmó que “las falencias también son preexistentes a la obra y consisten en malas distribuciones de las cargas, malos cimientos carentes de aislantes y cañerías destruidas y obsoletas”.
Finalmente, el representante legal de “Verdicchio Ghietto Construcciones” afirmó que un inspector de Edificaciones Privadas de la Municipalidad constató las filtraciones de algunos de los inmuebles linderos y “son presumiblemente causadas por una cañería rota, lo que provocó el hundimiento”.
A la par de este “boom”, nació una asociación de Vecinos afectados por obras. Ciudadanos y ciudadanas que veían que sus casas empezaban a deteriorarse, a rajarse las paredes, a derrumbarse, entre otras innumerables serie de problemas que comenzaban a padecer por el solo hecho de tener una construcción lindera. A su vez, “el daño y destrucción de las propiedades linderas a estas grandes obras trae como consecuencia la pérdida patrimonial por desvalorización de los inmuebles afectados y no perdona tampoco los inmuebles de valor histórico, estético y tradicional” manifestaba este grupo de vecinos que se unieron con un solo fin: ver de qué manera defender su propiedad pero sobretodo, el hogar que habían construido durante años.
En sus inicios, alrededor de 60 personas comenzaron a reunirse para buscar estrategias ante una realidad inmobiliaria que se acrecentaba día a día y que no tenía ningún tipo de solución por parte del Estado municipal. “Al principio se reunía en La Comuna, en 27 de Febrero al 600 y luego empezamos a hacer las reuniones en la sala del Concejo. Luego el grupo se dividió en dos”, nos reseña Jorge Alvarez, un referente de esta Asociación que tomo como rumbo y objetivo fundamental, incidir a partir de ordenanzas, en políticas públicas para la ciudad que contemplasen las demandas y necesidades de los vecinos afectados por obras.
Los principales problemas que padecen los vecinos tienen que ver con rajaduras, derrumbes, grietas en las paredes y techos, filtraciones, falta de luz y aireación, ruidos molestos, entre otros. Pero al mismo tiempo, la agrupación también señala otros efectos que afectan notablemente el medio ambiente: “A estos problemas y al desorden urbanístico que sufre nuestra ciudad, por el crecimiento desmedido y no planificado de estas construcciones, se suman además deficiencias en los diversos servicios: energía eléctrica, disminución de presión de agua , inconvenientes en los desagües pluviales y cloacales, exceso de basura que supera la capacidad de recolección, intransitabilidad de las veredas del micro y macrocentro, todo esto por el número incontrolado de las obras en construcción.”
En el año 2006 se registraron por lo menos, 250 obras de construcción de edificios en la zona céntrica. Un año después, “los permisos de habilitación habían trepado a 1500” apunta Jorge Alvarez. “Luego se aplacó debido a los reclamos que hubo. De todos modos la gente no tiene ninguna cobertura, solo la justicia. Cuando sucede algo La Municipalidad dice que es un problema entre particulares y que su responsabilidad termina en la vía pública”.
Para Alvarez, el único camino posible para encontrar alguna respuesta es la vía judicial. “A pesar de que ellos son los que dan el permiso para construir, ellos deberían iniciar el juicio y no el ciudadano que debe hacerse cargo de todo. Eso sería el ideal, que sea La Municipalidad la que se encargue, pero prefiere seguir generando un boom, y el problema actualmente sigue sin resolverse. Son juicios largos, hay gente que hace más de tres años que están en juicio”, reclama el referente de esta Asociación.
El desamparo del vecino es evidente. Frente a ello, muchos terminan vendiendo su propiedad incluso a los mismas empresas constructoras encargados de las obras.
El momento más peligroso, nos cuenta Alvarez, es cuando la empresa constructora realiza la demolición y la excavación en la obra. “Cuando realizan la excavación es el peligro más grande que se derrumbe la casa lindera, porque la hacen mal, se meten en los cimientos de los vecinos. La pala mecánica no se puede acercar a menos de un metro de la pared del vecino.” Es aquí donde la organización exige la presencia de inspectores. Ahora bien, ¿existe voluntad política para realizar controles de este tipo?. “Hay muchos intereses en juego, hay mucho lobyy dentro del Concejo, de la Municipalidad, de empresas cuyos profesionales trabajan para el Estado también, hay obras que han tenido irregularidades y que han estado conducidas por gente que ha trabajado en la Municipalidad”, opina Alvarez.
Por otra parte, los requisitos fundamentales para que una obra sea habilitada son, “en primer lugar, contar con un permiso que debe exibirse en un cartel, además del numero del permiso, debe figurar el proyecto de lo que se va a construir y los responsables de la obra. En nuestra web tenemos una guía para que la gente conozca y sepa lo que tiene que exigir”. El reclamo para denunciar la irregularidad de una obra debe realizarse en el Distrito correspondiente, generalmente es en el centro, ante Obras Particulares. “Debe ingresar un expediente por mesa de entrada. Si bien no le va a solucionar el problema la Municipalidad, es un requisito que recomendamos porque en caso de recurrir a la justicia, el juez lo primero que pide es si se cumplió con la etapa administrativa, es decir, si se realizó el reclamo ante la Municipalidad”.
El trabajo de la organización ha sido fundamental. “Si bien el 90% está normado en las ordenanzas, esto no se cumple, no existen los controles suficientes para hacerlo cumplir y algunas cosas hacen falta modificarlas”, dice Jorge. Es decir, la lucha principal de la Asociación de Vecinos Afectados por Obras se centra en lograr legislaciones que protejan la vivienda de los vecinos, y sobretodo, en la exigencia a que esas legislaciones vigentes se cumplan. “La insistencia nuestra está por el lado de las ordenanzas. Hemos presentado más de 50 expedientes en el Concejo proponiendo modificaciones para paliar todos estos inconvenientes”.
La falta de control es uno de los principales problemas no resuelto por el Estado Municipal. “Las bandejas de protección no pueden tener menos de 2 metros 50. Y la gran mayoría tienen un metro, osea que cualquier cosa que se caiga, pasa por el costado”. “A lo que se debe apuntar es a ser más restrictivo con las penalidades. Mientras a los empresarios le salga más barato pagar una multa, van a seguir infligiendo las ordenanzas”, remarca Alvarez, sumando más preocupación a la situación de vulnerabilidad con las que se encuentran vecinos, transeútes y obreros de la construcción casi todos los días. “Lo que pedimos es que en los casos donde está en riesgo se pare la obra y se pague los días perdidos a los obreros. Y esto es lo que no se hace. La obra debería ser clausurada, no basta con pagar una multa, además las multas deberían ser acumulativas”.
Qué hacer
“Se rajó la casa de mi hijo”,” no soporté más, opté por vender y me fui a vivir lejos”, “me destruyeron el bar y también la vida”, son algunas de las frases dolorosas y cotidianas que Jorge Alvarez ha escuchado innumerable cantidad de veces, al momento de recibir algún vecino que se acercaba para ver qué podía hacer. “Es un momento de catarsis muy grande.” “Lo que hacemos es guiarlo para que den los pasos que corresponden en caso de que tengan que ir a la Justicia. Muchas veces por empezar mal, después no se llega a nada. Una de las cosas que nosotros recomendamos es cerciorarse quién es el propietario legal de la construcción. Ir al registro de la propiedad y averiguar quien figura como titular de la obra porque esa es la persona a la que le tienen que hacer todos los reclamos y los juicios y no a las empresas constructoras que muchas veces no son las dueñas”.
Además de los problemas que afectan a los vecinos en sus hogares, Jorge Alvarez ha estado investigado el impacto ambiental que provoca la falta de planificación de la construcción de obras. En el año 2006 realizó una presentación ante la Defensoría del Pueblo para que se restrinjan la cantidad de edificaciones. “Eran tanto los permisos que se estaban dando que en su momento, señalé que íbamos a tener problemas en la infraestructura de cloacas, agua y luz. Actualmente, en el área central, la cantidad de edificios que se construyeron dan lugar a que vivan 100 mil personas más. Eso trae aparejado la instalación de más de 20 o 30 aparatos de aires acondicionados. Las cloacas no dan a basto. En Barrio Martin han rebalsado las cloacas. Hay mucha gente que se queja porque no tiene presión de agua. El mismo intendente en una nota por radio reconoció que la toma de agua de la ciudad tiene más de 100 años. Con esa toma, la intendencia dio permiso para construir más de 1000 edificios. Es decir, el Ejecutivo nunca hizo un planeamiento para tener una ciudad sustentable”.
Además, agrega, “la masa de hormigon existente reemplaza a la tierra. Antes habia terreno en las casas que absorvían el agua. Ahora, no hay poder de absorción, fue reemplazado por el hormigon que no se enfría como la tierra. El hormigon sigue caliente a la noche, y esto genera islas de calor, genera evaporación, genera lluvias y se vuelve un círculo vicioso. Esto debe ser tratado por arquitectos que tengan una mirada ambientalista.”
Ni la Empresa Provincial de la Energía ni Aguas Provinciales han hecho obras para mejorar la infraestructura, denuncia Alvarez. “Lo único que importo fue que se construya. Yo creo que una ciudad sustentable no es esta. Y hay otro tema, que es económico”. En este sentido, desde la organización no dudan en asociar el boom de la construcción con el boom del negocio de la soja.
En junio de este año, la Superintendencia de Riesgos de Trabajo clausuró el 86% de las obras en construcción que inspeccionó. El riesgo para los vecinos y para los obreros de la construcción que exponen su vida ante la falta de elementos básicos de seguridad, es cotidiano. Son las organizaciones sociales las que, sobre esto, acercan la lupa para mirar de cerca, exigir, reclamar, denunciar e incidir con ordenanzas y legislaciones para que el Estado se haga cargo de una responsabilidad que le compete y de la cual parece, hace tiempo, haberse olvidado.
Si empiezan a hacer una obra lindera a mi casa: ¿qué precauciones debo tomar? (Antes, durante y después) 1-Antes de comenzar, ¿qué debo exigir a la constructora o a mis futuros vecinos?
Se debería contar con el nombre de la empresa constructora, planos aprobados, profesional responsable, y empresa que realizará la excavación en caso de que se hiciera.
3-¿Cómo me protejo de riesgos durante la construcción?
Con el informe del relevamiento de linderos, el arquitecto o responsable de la obra debería tomar todos los recaudos a fin de no dañar nuestra propiedad. Y el seguimiento de un perito que va informando al consorcio de las distintas etapas que se van cumpliendo. De aparecer algún inconveniente no previsto, el perito puede solicitar la detención de la obra, o su inspección por el organismo correspondiente.
4-¿Cómo asegurarse que lo que están construyendo cumple con las normas permitidas?
Debe contar con planos aprobados, cartel de obra donde constan todos los datos de los responsables de cada área, permiso de obra. Estos datos se pueden averiguar también en la dirección de obras y catastro del GCBA.
5-Después de terminada la obra: ¿qué hacer si surgen problemas posteriores? ¿Cómo me aseguro que los cimientos de mi casa sigan firmes? ¿Cómo puedo solicitar arreglos e indemnizaciones?
Si se realizó el relevamiento de linderos, servirá como documento para reclamar; sino a través de un informe de un perito legista que certifique los daños, con un informe pericial que un abogado luego utilizará para solicitar las reparaciones mediante carta documento o mediaciones.
6-Dónde y cómo reclamar. Qué datos se necesita tener.
Como ya mencionamos, a la dirección técnica de la obra, o al GCBA la Dirección General de obras y catastro, y en caso de tratarse de desmoronamientos o rajaduras muy importantes a Emergencias del GCBA.
7-¿Es necesario armar un plan de emergencia familiar durante los meses de obra? ¿En qué podría consistir?
No, no es necesario si se toman las precauciones arriba mencionadas, estar atentos a rajaduras y vibraciones.
10-¿Cómo controlar/asegurarse que la obra está cumpliendo correctamente con las normas: planos, habilitaciones, seguridad, instalaciones)?
Igual que en el punto 4 Estos datos se pueden averiguar también en la dirección de obras y catastro del GCBA.
11-¿Cuáles suelen ser los problemas o las faltas más comunes? ¿Cómo evitarlas?
La presencia de rajaduras, grietas, o entrada de humedades. Avisar a los responsables de la obra vecina apenas aparecen los primeros indicios, sacar fotografías y certificarlas por un perito o un escribano.
12-En caso de tener problemas: ¿cómo debo actuar?¿Dónde denunciar?¿Reclamar?
Con la documentación mencionada en el punto anterior, reclamar primero a la constructora y si no responde hacerlo a través de un peritaje.
13-¿Qué sucede si después de terminada la obra hay problemas con las edificaciones contiguas? ¿Qué hacer si la constructora ya se desligó?
La constructora está obligada a responder por la garantía durante 10 años luego de terminada la obra, lo ideal es que el reclamo se realice apenas aparecen las primeras manifestaciones de los problemas.
14-Si ya me mudé y en los primeros tiempos tengo problemas con las terminaciones o las instalaciones: ¿qué debo hacer para que se hagan cargo de los arreglos y me indemnicen?
Igual que en la anterior. Si no responde la constructora hacerlo mediante abogado con un informe pericial
Si quiero comprar un departamento o una casa ya construida, antes de cerrar el negocio y mudarme:
-¿Qué debo revisar para evitar sorpresas?
-¿Qué precauciones en cuanto a planos e infraestructura debo tomar?
-¿Cómo protegerme de problemas antiguos que se manifiesten en el futuro?
-¿Cuáles son los trucos/engaños/estafas más comunes? ¿Cómo protegerse/evitarlos?
Lo ideal sería ir acompañado de un arquitecto o perito a fin de ver el estado de las instalaciones sanitarias, eléctricas, pisos, terminaciones de paredes, pinturas, y si hay rajaduras o humedades, los pisos que no estén despegados, separados o levantados.
Solicitar los planos de final de obra o permiso de obra y planos aprobados en el caso de que recién se inicie la construcción.
No es posible saber qué vicios tendré si no están a la vista. Sí puedo reclamarlos al vendedor o propietario anterior si los descubro dentro de los 60/ 90 días, es el plazo para reclamar los vicios que estaban ocultos al momento de la compra o que fueron disimulados para la venta.
Es común hoy en día que se disfracen o disimulen, problemas de las construcciones para poder venderlos, como ya mencionamos, lo ideal es ir a la entrevista con un profesional en la materia, y si ya compramos reclamarlos por medio de un informe. Averiguar antecedentes de las empresas constructores o profesionales a cargo y hacer revisar boletos de compra venta o escrituras antes de firmar. Solicitar se nos envíen modelos por email.
¿Qué pasó? Se cayó una medianera en el patio de una casa lindante a la construcción. Dolores, la dueña: “Vengo con un historial de denuncias con el GCP y con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires…Finalmente hoy se cayó todo”, lamentó.
La familia tuvo un año fatídico. En Marzo hubo un percance. Su padre sufrió un ataque cardíaco y falleció, debido a que las líneas de teléfono estaban cortadas y no lograron comunicarse.
Luego, meses más tarde, sufrieron la entrada de ladrones que desvalijaron la casa y, ahora, este derrumbe que, por ahora, no tiene ninguna respuesta por parte de las autoridades.
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El accidente se habría originado, según indicaron autoridades comunales, porque el muro que se derrumbó no estaba lo suficientemente apuntalado. De acuerdo a lo que se verificó desde Articulación y Gestión Ciudadana, cuyo titular es Gustavo Petró, “la responsabilidad le cabe de manera exclusiva a la empresa constructora” y en ese sentido se subrayó que la obra contaba con el permiso provisorio que se exige para iniciar un emprendimiento edilicio. “Estaba controlada por el Municipio”, se remarcó.
Alertados por la emergencia, de inmediato se presentaron en la obra de Tolosa, la Policía, los Bomberos y el sistema público de ambulancias, como así también Petró; el inspector del ministerio de Trabajo Juan Carlos Samponi; y el secretario adjunto de la UOCRA La Plata, Rubén Roldán. Mientras que los funcionarios y el dirigente gremial peritaron el lugar para determinar cómo sucedió el accidente, los obreros que fueron alcanzados por los cascotes que se desprendieron de la pared eran trasladados al Hospital “San Roque” de Gonnet.
En las primeras horas, la incertidumbre ganó el ánimo de los familiares de las víctimas, pues si bien sabían a través de los primeros partes de los facultativos del Hospital de Gonnet que las tres estaban conscientes y fuera de peligro no tenían precisiones sobre el estado de salud. “No sabemos mucho y eso nos inquieta, pero nos dijeron que teníamos que esperar los resultados de los estudios”, dijo la esposa de Sixto Florentín (29), Patricia Flor.
LOS HERIDOS
Los albañiles que debieron ser asistidos en primera instancia en la guardia del “San Roque” son, además de Florentín, Elías Cabral (27) y Miguel Cabral (30). Luego de la atención inicial -que incluyó diversos estudios en procura de la detección de lesiones-, los trabajadores fueron derivados por su ART a centros de salud privados. El mayor de los hermanos Cabral se llevó la peor parte: con una fractura en uno de los tobillos quedó internado en el Hospital Italiano y el lunes ingresará al quirófano para la práctica de una cirugía que le corrija el daño óseo; Elías Cabral sufrió sólo heridas leves pero permanecerá en observación en el Sanatorio Argentino; y Florentín fue dado de alta.
El hecho se produjo a las 10.30, cuando cinco obreros trabajaban en el encofrado de las vigas de fundación de un edificio que se proyecta adelante de otro que se levanta con una ejecución avanzada 20 metros hacia adentro de la línea municipal. “Uno había ido a hacer un mandado, otro estaba más alejado del sector y a tres los sorprendió la caída de la pared lindera, que se les vino encima y los dejó debajo de los escombros -relató Roldán-. No quedan dudas de que se trató de una negligencia de la empresa, que no apuntaló el muro con un sistema más seguro“.
El terreno donde se edifican las construcciones -una torre de cuatro pisos que ya está en su tercer nivel hacia el fondo del lote y otra en la que recién se está ejecutando la fundación en la parte delantera de la propiedad- mide 10 metros de ancho por 50 de largo. La pared que se derrumbó era de ladrillo, tenía un grosor de 30 centímetros, una altura de 3 metros y un largo de 7 metros y estaba sustentada sobre una base de conchilla, lo que denota cierta antigüedad.
Tras una inspección en conjunto entre la cartera laboral y la Comuna, se decidió clausurar la obra.
Dolores, la dueña de la casa donde se cayó la pared, señaló que minutos antes del derrumbe ella estaba en la terraza -donde se precipitaron los escombros- colgando ropa: “por suerte no lamentamos una tragedia”.
“Todo esto empezó en marzo, veníamos padeciendo la suciedad y el ruido. Yo estaba en otro sector de la casa y escuché un estruendo que realmente no me sorprendió por lo que ya venía pasando”, señaló Dolores en diálogo con la prensa.
En el lugar trabajaron personal de Emergencias del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y efectivos de la Policía Federal.
En la denuncia, realizada por la UOCRA, se destacó la “falta de apuntalamientos medianeros y la ausencia de afianzamiento de las partes inestables de la construcción, entre otros incumplimientos a las normativas vigentes en materia de seguridad e higiene laboral”.
Asimismo, señalaron que había “falta de elementos de protección personal, condiciones estructurales de escaleras o falta de accesos y salidas seguros en los lugares de trabajo”.
El domicilio afectado se encuentra ubicado junto a una antigua clínica que está siendo demolida para construir nuevos edificios. Cayeron escombros, hubo roturas de caños de agua y se cortaron las líneas telefónicas. La dueña aseguró en C5N que ya había hecho denuncias
El patio lindero a la obra, donde minutos antes del derrumbe una joven había estado colgando ropa, se llenó de escombros y agua. Dolores, la dueña de la casa, destacó que “por suerte no lamentamos una tragedia”, en relación con la presencia de la chica instantes previos al incidente.
“Todo esto empezó en marzo, veníamos padeciendo la suciedad y el ruido. Hoy yo estaba en otro sector de la casa y escuché un estruendo que realmente no me sorprendió por lo que ya venía pasando”, señaló Dolores en diálogo con C5N.
La mujer aseguró que siempre intentó “dialogar” con los encargados de la obra, que demuelen una vieja clínica que pertenecía a Entel para construir nuevos edificios, pero que nunca fue “escuchada”.
En el lugar, en avenida Díaz Vélez al 4.000, trabaja personal de Emergencias del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y efectivos de la Policía Federal.
La iniciativa del senador plantea que todo el que quiera construir y afectar una medianera deberá pedir conformidad al vecino y solventar un trabajo de consultoría.