Caos vial en Villa Urquiza por un desmoronamiento

Cedió una vereda lindera a una excavación; cerraron el tránsito sobre Triunvirato y no llega el subte B

2264891h765

Hace cinco días que la vida de los vecinos de los alrededores del cruce de las avenidas Triunvirato y Olazábal, en Villa Urquiza, ya no es la misma. Luego de que cedió una vereda lindera a una obra en construcción, sobre la que pesaba una clausura parcial, el tránsito fue cerrado sobre dos cuadras de Triunvirato por temor a que las vibraciones provoquen derrumbes. Continúa leyendo Caos vial en Villa Urquiza por un desmoronamiento

Villa Urquiza: Se derrumbó una vereda donde estaban construyendo un edificio

Hay versiones encontradas entre la empresa constructora y Aysa: Este sábado se desplomó una vereda en la esquina de Olazábal y Av. Triunvirato donde están construyendo un edificio. Debido al incidente se dejó solo dos carriles habilitados [mano al centro] de esta última arteria. Caos vehicular.

triunviratoyolazabal

Los vecinos de Villa Urquiza amanecieron este sábado con la noticia del derrumbe de una vereda de su barrio. En la esquina de Olazabal y Av. Triunvirato, donde estaba la estación de servicio Shell están realizado el pozo para construir un edificio de 15 pisos y una de las veredas lideras cedió. Continúa leyendo Villa Urquiza: Se derrumbó una vereda donde estaban construyendo un edificio

Colapsó un túnel en el Cerro Castor en Tierra del Fuego

Uno de los puentes que atraviesan el cerro Castor colapsó esta tarde, al parecer, por la presión que ejerció la nieve durante más de dos meses.

t00

El túnel es muy utilizado durante la temporada invernal para acceder al famoso centro de esquí fueguino, en el Cerro Castor. Sin embargo, cuando se produjo el colapso no había automóviles en la zona, ya que la pista no tiene nieve.

Aún así, se piensa que la presión que ejerció la nieve durante meses sobre el túnel provocó el accidente.

t01

En el lugar se encuentra trabajando personal de Vialidad Nacional. Una vez removidos los escombros, deberán analizar cuán afectada quedó la estructura del túnel.

t02

Por lo pronto, está cortada la ruta 3 desde la localidad de Tolhuin hasta Ushuaia, por lo que no se puede acceder a la capital provincial por la principal vía de Tierra del Fuego.

t03

t04

Hay muchos automovilistas varados, incluidos un buen grupo que había ido desde Ushuaia a Tolhuin, donde se festejó el aniversario de la ciudad.

Fuente: Infobae
Link: Ver Nota

Vivir junto a la cárcel: problemas cotidianos que sufren en Villa Devoto

Los vecinos del entorno del penal se quejan de la presencia de basura y roedores, de la depreciación de las propiedades y de la inseguridad; no hubo una respuesta oficial sobre la promesa de traslado

2052343

“Cuando publicamos una propiedad en Villa Devoto, la pregunta inmediata que nos hacen es a cuántas cuadras queda de la cárcel. Si está cerca, pierde un 30% de su valor.” Las palabras pertenecen a Sergio Pezzuto, socio de la inmobiliaria que lleva su apellido, y sirven como ejemplo del estigma que marca en el barrio el único penal que funciona dentro la Capital. Un cartel de Pezzuto ofrece por estos días un local en alquiler en la esquina de Bermúdez y Nazarre, en la vereda de enfrente al acceso principal de la prisión.

Allí, a las 13.30 de un miércoles de junio, decenas de mujeres hacen fila para ingresar en la cárcel a visitar al familiar que aguarda tras las rejas. A sus pies, asoma un tendal de papelitos y migas, evidentes restos de alimentos que consumieron probablemente para hacer más llevadera la espera. Junto al cordón, yace un pañal usado.

Cuando entran al penal les hacen dejar todo, entonces queda un tendal de basura en la calle, es un asco“, reclama Laura Fernández, vecina de Pedro Lozano al 1900, a metros del predio. El jefe de la comuna 11, Carlos Guzzini, le explica que ya solicitó al gobierno poteño que coloque un contenedor en la cuadra.

La cárcel de Villa Devoto funciona desde 1927 en la manzana delimitada por Lozano, Bermúdez, Nogoyá y Desaguadero, sobre terrenos pertenecientes al Estado nacional. Según datos de la Procuración Penitenciaria de la Nación, aloja a 1705 internos en la actualidad; otros seis permanecen en hospitales extramuros. La depreciación de las propiedades del entorno y la basura acumulada en el perímetro son apenas dos de los perjuicios que sufren los habitantes por vivir junto a la cárcel.

La presencia de roedores en la calle, el ruido de recitales realizados para los presos a la hora de la siesta, dificultades para estacionar por el movimiento de autos que van hacia el penal, el intercambio de droga sobre los muros y la sensación de inseguridad por ser vigilados a través de las ventanas desde los pabellones completan los trastornos más mencionados.

En efecto, sobre las calles Desaguadero y Nogoyá varias casas ostentan sus ventanas selladas, con cemento u otros materiales. “No están vacías. Acá nadie vende, porque no hay compradores. Los moradores eligen protegerse y solamente tienen ventanas que dan hacia patios internos. Uno tiene miedo de que le monitoreen los movimientos”, detalla Manolo Fandiño, de 70 años, que reside sobre el pasaje Ukrania.

“En 2011 vino en campaña Cristina Kirchner y anunció la mudanza de los internos a una cárcel por construirse en Mercedes y el cierre de Devoto. No pasó nada”, se lamenta, con bronca, Manolo. “Era todo mentira. Ahora que vienen las elecciones capaz prometen lo mismo”, agrega Salvador Arcifa, que se domicilia en la calle Allende.

Fue en junio de aquel año cuando la Presidenta anunció que dos meses después se abrirían las ofertas para licitar la construcción del Complejo Agote, de 213 hectáreas, en Mercedes, provincia de Buenos Aires.

Pese a los insistentes mensajes enviados por LA NACION a los voceros del ministerio, no hubo respuesta alguna sobre si existen avances en la obra de la nueva cárcel en Mercedes ni sobre la probable fecha de cierre del penal de Devoto.

“Los presos no quieren el traslado. Tampoco sus familiares ni abogados, porque acá les queda más cómodo para visitarlos. Mientras tanto, padecemos nosotros. En mi cuadra no se puede estacionar; antes hasta subían los autos a la plazoleta Salvador Mazza, que por suerte fue recuperada y arreglada”, opina María Teresa Simó, otra vecina de Pedro Lozano al 1900.

El diputado porteño Cristian Ritondo (Pro) también milita por el inmediato traslado del complejo penitenciario. “Villa Devoto tiene que poder recuperar la tranquilidad perdida”, dijo.

Manolo Fandiño recuerda que, cuando la cárcel era para contraventores, el perímetro estaba vallado con alambre tejido y luego llegaron los muros. Hoy, esas paredes no alcanzan para frenar el intercambio de “palomas”, como Arcifa y otros vecinos llaman a los paquetitos que aparentemente tendrían droga en su interior, se arrojan hacia y desde el complejo, sobre la calle Desaguadero, según cuentan en el barrio.

El hombre y su mujer, María del Carmen Tansini, de 65 años, recorren ese lateral de la prisión. “Pese a que prometieron cerrarla, están invirtiendo en construir escaleras externas para que los reclusos bajen de los pabellones y participen de talleres -describe ella-. De este lado también se hacen recitales al aire libre todos los viernes a primera hora de la tarde. No podemos dormir la siesta por el volumen de la música.”

Los vecinos señalan las defectuosas veredas alrededor del penal: están rotas y deprimidas, fácilmente inundables. En Desaguadero al 1900, una cubierta de ramas esconde una cámara séptica con la tapa desplazada. “Por acá salen ratas enormes y olores nauseabundos. Parece que, como se trata del entorno de una cárcel, no vale la pena realizar mantenimiento. Vivimos a la buena de Dios”, se resigna Manolo.

PLAGAS Y HACINAMIENTO

Cucarachas y ratas

Según denunció la Procuración Penitenciaria de la Nación, se constató la presencia de cucarachas, moscas y ratas dentro de la cárcel. Esto agrava las condiciones de detención.

Superpoblación

El subdirector de Protección de Derechos Humanos de la Procuración, Leonardo Filippini, dijo que el penal está al tope de su capacidad, con 1705 reclusos.

Fuente: La Nacion
Link: Ver Nota

Se demolerán tres casas más en el barrio Alta Córdoba

Tras la explosión de la planta química fueron demolidas tres viviendas. El Municipio ahora tiene el consentimiento de los propietarios para proceder al derrumbe de otras tres, y sólo queda organizar la logística con la demoledora.

f620x0-8693_8711_16

En la zona de barrio Alta Córdoba afectada por la explosión de una planta química se procederá a la demolición de tres viviendas, con lo que se completará un total de seis construcciones derribadas por presentar daños irreparables, confirmó un funcionario municipal.

Los trabajos comenzarán esta semana luego de haber relevado los daños ocasionados por la explosión el 6 de noviembre de la planta de Raponi Química Industrial, ubicada en Avellaneda al 3000 de ese barrio y a unas 30 cuadras del centro, que produjo una muerte, más de 60 heridos y cuantiosos daños.

Los mayores destrozos se registraron en torno a la planta donde se produjo el siniestro, donde varios inmuebles resultaron severamente dañados sin posibilidades de recuperación.

El director de Defensa Civil de la Municipalidad, Hugo Garrido, confirmó hoy que las nuevas demoliciones se refieren a tres casas ubicadas en las calles Góngora 951, Pasaje Avellaneda 3019 y Rodríguez Peña 2966.

Explicó que “se demolerá una vivienda en su totalidad. La casa situada en el Pasaje Avellaneda, que tiene 3 o 4 habitaciones y fue afectada directamente por la explosión”.

Dijo el funcionario que además “hay dos demoliciones parciales, una sobre calle Góngora, un local comercial con una habitación al fondo, y la tercera es un departamento interno ubicado sobre calle Rodríguez Peña”.

Confirmó Garrido que el Municipio tiene el consentimiento de los propietarios para proceder al derrumbe, y sólo queda organizar la logística con la empresa demoliciones

Fuente:
Link: 

A cuatro años del derrumbe en Villa Urquiza, familiares de las víctimas aseguran que la causa está frenada

A cuatro años de producirse el derrumbe del gimnasio Orión en el barrio porteño de Villa Urquiza, familiares y allegados de las víctimas reclamaron justicia y aseguraron que la causa está frenada desde hace más de tres años.

Las familias de Maximiliano Salgado, de 18 años, Luis Lu, de 23 y Guillermo Fede, de 37, se reunieron este sábado para colocar una baldosa recordatoria con los nombres de las tres víctimas en el lugar que funcionaba el gimnasio y pedir que la causa judicial avance para que los verdaderos responsables paguen por la tragedia.

“La causa está frenada desde hace tres años y medio. La Justicia sólo se movió los primeros seis meses y después no hizo nada más. La defensa pidió peritajes adicionales, pero son todas maniobras dilatorias para evitar el juicio”, dijo a NA Hernán Fede, hermano de Guillermo, una de las víctimas que colocó la baldosa en homenaje a su hermano.

“Para nosotros el Gobierno de la Ciudad es el responsable de controlar las obras, pero no lo hicieron y pasó lo que pasó. Hoy no hay nadie procesado en la causa y los imputados no hacen más que pedir los peritajes para que la causa no avance”, agregó Fede.

Los imputados en la causa son Daniel Menta, titular de la empresa constructora; el ingeniero Guillermo Heyaca Varela, encargado de la obra; y Luis Pataro, dueño de la empresa de excavaciones.

Tanto Menta como Heyaca Varela pagaron una fianza de 10 mil pesos para salir de prisión al poco tiempo de ocurrido el derrumbe.

Desde el inicio de la causa que provocó la muerte de tres personas y dejó heridas a otras 11, la denuncia quedó radicada en el Juzgado en lo Criminal de Instrucción Nº45, a cargo de la jueza Ana Fontbona de Pombo.

“Los familiares ratificaron la necesidad de obtener justicia ya que contaron que la causa está frenada”, dijo Eduardo Jozami, director del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, que estuvo presente en el acto organizado por familiares y vecinos del barrio. Jozami destacó que desde el Centro Cultural apoyaron la iniciativa de los organizadores de colocar la baldosa recordatoria frente al lugar en el que funcionaba el gimnasio.

“Nosotros como Centro Cultural de la Memoria acompañamos la idea de colocar una baldosa por la memoria de las víctimas que forman parte de la memoria de la ciudad”, sostuvo Jozami.

Por su parte, Patricia Izraelewicz, madre de Maximiliano, dijo en varias oportunidades que el derrumbe fue “un pequeño Cromañón”, y culpó al Gobierno porteño como el principal responsable por las supuestas irregularidades a la hora de controlar la obra.

El acto homenaje se llevó a cabo en la intersección de las calles Mendoza y Avenida Triunvirato, en donde además se proyectó el cortometraje “El derrumbe de Villa Urquiza” premiado por el Instituto Nacional de Cine y Artes Aaudiovisuales (INCAA).

La convocatoria se realizó con “la convicción de que la seguridad es el libre goce de los derechos de todos y que es una obligación del Estado y obra de todos, derecho que entendemos que forma parte del derecho colectivo a la ciudad”.

El derrumbe del gimnasio ocurrió el 9 de agosto de 2010 por la tarde a raíz de las excavaciones realizadas en una obra lindera al gimnasio Orión, que estaba ubicado en Mendoza 5030, del barrio de Villa Urquiza.

El gimnasio que contaba con dos plantas estaba arriba de dos locales de ropa y se derrumbó porque tenía problemas en la medianera y se vino abajo por las rajaduras que le produjo la excavación que se estaba haciendo en el terreno de al lado.

A pesar de que el Gobierno de la Ciudad aseguró en un primer momento que la obra estaba en regla, la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) denunció que tenía varios problemas estructurales.

Días después del derrumbe se confirmaron las fallas que presentaba la excavación que lo provocó, razón por la que el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri despidió el día posterior a la tragedia a Oscar Ríos, que era el titular de la Agencia Gubernamental de Control.

El día del hecho los rescatistas buscaron por más de tres horas a las personas heridas, algunas pudieron salir por su cuenta y otras ayudaron a encontrar entre los escombros a las víctimas fatales.

Fuente: Terra
Link: Ver Nota

Se cumplen cuatro años del derrumbe de Villa Urquiza

Este sábado desde las 18 se realizará un acto para conmemorar a las tres víctimas fatales por hecho ocurrido en 2010.

0001690223

Este sábado 9 de agosto se cumplen 4 años del derrumbe del gimnasio “Orión” en Villa Urquiza, que causó la muerte de Maximiliano Salgado, de 18 años, Luis Lu, de 23 años y Guillermo Fede, de 37.

Los familiares de las tres víctimas fatales junto a la Mesa Barrial de Participación Comunitaria en Seguridad de Villa Urquiza -Villa Pueyrredón, realizarán un acto en memoria de los fallecidos que se realizará desde las 18 en la calle Mendoza al 5000, entre Avenida Triunvirato y Ávalos, donde funcionaba “Orión Gym”.

En el acto se estrenará el corto “El derrumbe de Urquiza”, premiado por el INCAA y se colocará una baldosa en homenaje a las tres víctimas. Además, participarán Eduardo Jozami, director del Centro Cultural de la Memoria “Haroldo Conti”, y Liliana Mazure, Diputada Nacional y ex Presidente del INCAA.

El derrumbe se produjo el 9 de agosto de 2010 producto de las excavaciones que se realizaban en una obra lindera al gimnasio. A raíz del hecho, Maximiliano Salgado, Luis Lu, y Guillermo Fede, perdieron la vida.

Fuente: Pagina 12
Link: Ver Nota

Cuatro años sin justicia

Un acto, una película y una baldosa marcan el baldío en la avenida Mendoza, donde en 2010 una obra mal apuntalada socavó el gimnasio. Los tres acusados por las muertes siguen impunes, en una causa paralizada.

Pasaron los años pero la cuadra de Mendoza al 5000, en Villa Urquiza, parece detenida en el tiempo. Donde solía estar el gimnasio Orion Gym, desde hace cuatro años se abre un terreno baldío que deja a la imaginación reconstruir la tragedia. Los vecinos también mantienen la memoria intacta y dicen sentir el mismo dolor y la misma injusticia que el 9 de agosto de 2010. Ese día, el edificio se derrumbó y le quitó la vida a Guillermo Fede, de 37 años, Luis Lu, de 23, y Maximiliano Salgado, de 18. Ayer se cumplió el cuarto aniversario y en homenaje se realizó una ceremonia en la que se colocó una baldosa que recuerda a las víctimas y se estrenó un corto que reflexiona sobre el tema.

“Es una forma de homenajear a Maximiliano, Luis y Guillermo, pero también de reclamar por que se juzgue a los responsables”, aseguró a Página/12 Patricia Izraelewicz, madre de Maximiliano. En la tarde de ayer, decenas de vecinos se reunieron en Mendoza 5042, dirección donde se encontraba el gimnasio que, a las 16.20 de aquel 9 de agosto, se desmoronó y mató a tres de sus clientes y dejó a otros once heridos.

Izraelewicz sostuvo que “esto es muy movilizante. Tengo sentimientos encontrados. Por un lado, la felicidad y el orgullo del valor humano de estos vecinos que vinieron a la movilización. Por otra parte, siento bronca por tener que decirles que no podemos avanzar con el juicio”.

En la causa que se abrió por la tragedia, los peritajes indicaron que el gimnasio se derrumbó como consecuencia de un mal apuntalamiento de una obra en construcción que se levantaba al lado. Los acusados como responsables son Guillermo Heyaca Varela, el ingeniero a cargo de la obra; José Pataro, dueño de una máquina excavadora utilizada en aquel momento; y Daniel Menta, titular de la empresa constructora.

“La causa sigue como estaba hace cuatro años, con la posibilidad de que prescriba. Está trabada por el tema de los peritajes: se hicieron, pero los abogados de los acusados están pidiendo nuevas investigaciones porque no están de acuerdo con el resultado. Es una estrategia para estirarla lo más que puedan”, señaló Izraelewicz.

En este sentido, comentó que “el gimnasio estaba en perfectas condiciones. Tenía unas filtraciones que yo misma conocía porque me lo comentó Maximiliano en su momento, pero que estaban arregladas y que nunca podrían haber derrumbado el edificio. Se vino abajo por un mal apuntalamiento, que se hizo con una máquina que excavó a más profundidad una tierra que se encontraba mojada por las lluvias de los días anteriores. Además, este trabajo requiere un mes pero lo hicieron apurados en una hora”.

En el marco del homenaje, se colocó una baldosa de cara al lugar donde se encontraba el gimnasio, que recuerda a las víctimas y fue realizada por los mismos familiares y vecinos del barrio. Además, se proyectó El derrumbe de Villa Urquiza, un corto que resultó ganador del concurso “Un barrio de película”, organizado por el Incaa el año pasado, que da cuenta y problematiza el derrumbe.

Sobre un escenario que se improvisó sobre la calle, Izraelewicz, Marta Wang, la madre de Luis, y Hernán Fede, hermano de Guillermo, pronunciaron algunas palabras y coincidieron en que se haga justicia y se castigue a los responsables. “Nuestro deseo es que se destrabe el peritaje. Todos sabemos que los responsables de la obra no cumplieron con las reglamentaciones. Esperamos que la muerte y el sufrimiento de las familias no sea en vano”, sostuvo el hermano de Guillermo.

Por su parte, Wang remarcó que “el juzgado no nos da una explicación después de cuatro años. Exigimos que haya más seguridad para que no ocurran más tragedias como éstas”. También formaron parte de la ceremonia Eduardo Jozami, director del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, y Liliana Mazure, diputada nacional y ex presidenta del Incaa.

“Estas baldosas de la memoria son parte de una construcción colectiva que pueden calmar este dolor y conservar el calor de los chicos”, indicó Mazure. En la misma línea, Jozami reflexionó que “las baldosas son un paso modesto, que no subestimaría porque cada vez que una persona pase va a recordar a los muchachos y lo que les ocurrió”.

Fede comentó a este diario que “siempre esta fecha es muy dolorosa para nosotros. Estamos esperando que se haga justicia y los responsables paguen. Hace cuatro años que estuvimos golpeando puertas, movilizándonos a la Legislatura, al Congreso, pero no tuvimos ningún resultado. Esperamos que en el homenaje del año próximo podamos reunirnos con buenas noticias”.

“El valor humano de los vecinos tiene mayor relevancia que las fallas de la causa. Las baldosas tienen la intención de recordar a los chicos. Que el vecino que no sabe qué pasó se entere. Lo más importante es que esta tragedia no pase al olvido”, agregó Izraelewicz.

Fuente: Pagina 12
Link: Ver Nota

Derrumbes en obras: se reaviva el debate por las inspecciones

Desde 2008 se han producido 40 accidentes de este tipo en el distrito; dejaron ocho muertos

1925097

Un nuevo derrumbe de una obra en construcción desnudó ayer un problema recurrente en la ciudad de Buenos Aires. Se trata del segundo accidente en menos de 15 días y el número 40 desde 2008. Las cifras de la Uocra dan cuenta de que, en ese período, se registraron ocho muertos y 51 trabajadores resultaron heridos.

Las obras deben ser controladas por dos organismos de la Ciudad: la Subsecretaría de Trabajo, que debe velar por la seguridad de los trabajadores, y la Dirección General de Fiscalización y Control de Obra de la Agencia Gubernamental de Control (AGC). Ninguno de los dos entes oficiales lleva la cuenta de cuántos accidentes se han producido en los últimos años.

Ahora, un cambio en la conformación del sistema de verificaciones técnicas de la AGC genera polémica y en la oposición advierten sobre el riesgo de que este tipo de accidentes se incrementen.

“Existe una deficiencia clara en términos de inspección por parte del gobierno, fundamentalmente en la temporalidad entre la denuncia que hace la Uocra sobre una obra con incumplimientos y el tiempo que transcurre entre esa denuncia y la efectivización del control”, denunció Ricardo Caamaño, vocero de la Uocra.

“El caso del derrumbe de la calle Juan Azurduy es claro: la denuncia fue presentada el 16 de mayo con carácter de urgente y no tenemos constatación de que se haya inspeccionado. Algo falló y ocurrió el accidente, que afortunadamente no tuvo víctimas mortales, pero que pudo haber sido una tragedia”, agregó. El derrumbe de ayer dejó cuatro heridos (ver aparte). Según las autoridades, los controles se han incrementado. Hoy, pese al parate en la construcción, hay en el distrito unas 5000 obras en ejecución, que son controladas por un cuerpo de 80 inspectores.

“Hacemos unas 200 inspecciones diarias. Lo que se ha hecho es establecer prioridades según la etapa en la que está la obra y el grado de peligrosidad que tiene. Los accidentes de obras tienen diferentes causas posibles. Cada accidente hay que mirarlo en particular, no necesariamente es repetible en otro. Sabemos que hay momentos más críticos que otros. La demolición y la excavación son dos de ellos. Y cada obra que contiene estos elementos es seguida por los inspectores”, explicó Osvaldo Alonso, director de Fiscalización y Control de Obra de la AGC.

Alonso destacó la incorporación de herramientas tecnológicas, como tablets que llevan los inspectores a las obras que incluyen hasta las denuncias que los vecinos realizan al 147. Sin embargo, no está incorporada allí la información de las denuncias realizadas en la Subsecretaría de Trabajo.

PERITOS

La cartera de Fiscalización también tiene a su cargo el envío de peritos verificadores para constatar que los planos de obra se respeten. Por decreto, el gobierno reemplazó a unos 1000 profesionales ingenieros y arquitectos que, por sorteo, iban a las obras. En su lugar se incorporará a 20 inspectores que tendrán poder de policía.

“Los verificadores lo que verifican es si se cumple volumétricamente con lo que tienen establecido. Los inspectores que son empleados están provistos de la herramientas que se les dan y siguiendo un procedimiento que nos permite tener total transparencia”, indicó Alonso.

Caamaño coincide con ella: “Si el gobierno toma la decisión de reducir su dotación de inspectores, a menos inspectores menos inspección. No parece ser la solución más apropiada”.

Alejandro Bodart, diputado del MST, dijo: “El negocio inmobiliario es el gran negocio en la ciudad. Hay cerca de 5000 obras en simultáneo y se han ido deteriorando los controles. Los empresarios piden que se los controle menos porque eso cuesta. Y el Estado, en vez de controlarlos, los apaña. Venimos denunciando que no se han desmantelado las redes de corrupción de esta red Cromagnon. El año pasado querían disolver el cuerpo de inspectores de trabajo, logramos frenar la ley. Quieren eliminar los peritos verificadores”.

UN PROBLEMA RECURRENTE

80 Inspectores

Fiscalización de obras
Hacen unas 200 inspecciones por día. En la ciudad de Buenos Aires hay en ejecución unas 5000 obras; otras 1000 tienen algún tipo de suspensión o clausura

40 derrumbes

Desde 2008
Es el registro de accidentes que lleva la Uocra. En ese lapso se registraron 51 heridos y 8 muertos Las obras deben ser inspeccionadas por la Subsecretaría de Trabajo y por la Dirección de Fiscalización de Obras.

No hay entrecruzamiento de datos
El gobierno porteño reemplazará el cuerpo de 1000 verificadores, que deben constatar que se cumpla con los planos, por 20 inspectores con poder de policía. Los profesionales y la oposición rechazan la medida.

Fuente: La Nacion
Link: Ver Nota

Cuatro heridos al caer parte de una medianera en una obra en Núñez

Aunque todos estaban fuera de peligro, resultaron con politraumatismos

1924913h640

Sólo transcurrieron 11 días desde el último accidente, para que otros trabajadores de la construcción resultaran heridos tras derrumbarse parte del encofrado de la obra en la que trabajaban. Ayer, en Núñez, por lo menos, no hubo que lamentar víctimas mortales.

El hecho anterior se había registrado el 25 de julio, en una obra en construcción de la calle Salta, entre Carlos Calvo y Estados Unidos. Dos días antes, en Parque de los Patricios, un obrero había muerto aplastado por una máquina retroexcavadora.

Por el hecho de ayer, ocurrido en la calle Juana Azurduy, entre avenida Cabildo y Ciudad de la Paz, cuatro trabajadores tuvieron que ser rescatados de entre los escombros para luego ser atendidos por el personal de emergencia. Al lugar concurrieron un camión de bomberos y ambulancias del SAME.

Según aseguró el director del SAME, Alberto Crescenti, no corría riesgo la vida de ninguno de los heridos, aunque los cuatro fueron atendidos por politraumatismos.

La Unión Obrera de la Construcción (Uocra), en tanto, dijo ayer que durante el mes de mayo, el gremio ya había denunciado irregularidades en la construcción en la que ayer se cayó una losa.

Al parecer, y según las primeras versiones de los obreros que trabajaban junto a los heridos al momento del hecho, cedió parte de la medianera que separa la construcción de un garaje privado contiguo. Los trabajadores, al parecer, estaban encastrando una viga para uno de los pisos del inmueble.

“De repente, se cayó la medianera”, alcanzó a decir a la nacion, visiblemente shockeado, uno de los diez peones que cerca del mediodía realizaba sus tareas en el edificio de la calle Juana Azurduy al 2400.

Crescenti, a su vez, dijo que los cuatro trabajadores que resultaron heridos fueron trasladados a los hospitales Zubizarreta, Tornú y Pirovano con politraumatismos de diversa consideración, pero que no corría riesgo la vida de ninguno de ellos.

1924916h640

Un joven que se identificó como Francisco contó que oyó un fuerte ruido y enseguida salió a la calle. “Mi primera reacción fue la de entrar al estacionamiento para ver cómo estaba mi auto. Allí pude ver que había un obrero sentado con una de sus piernas lastimada, mientras que otro era llevado por los médicos en camilla y un tercero salía por sus propios medios”, contó a la nacion.

Dentro del garaje lindero con la obra en cuestión, sólo pudo verse a un vehículo que, tal vez producto del derrumbe, tenía roto el parabrisas.

Según indicaron a la nacion fuentes de la Subsecretaría de Trabajo, Industria y Comercio de la ciudad, la obra había sido inspeccionada por la Dirección General de Protección del Trabajo en cinco oportunidades: el 18 de octubre y el 10 y 20 de diciembre de 2013, y el 30 de junio y 22 de julio de este año.

“En esta última inspección, se constató que la obra se encontraba paralizada sin actividad”, agregaron a través de un comunicado.

Sin embargo, desde la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina indicaron que los trabajos en ese lugar “nunca se detuvieron”.

Según el gremio, los encargados de Seguridad e Higiene y Normativa Laboral de la Uocra habían constatado en cinco oportunidades que la obra presentaba falencias.

El 16 de mayo último, y con carácter de denuncia urgente, la Uocra les solicitó a las autoridades porteñas que inspeccionaran el lugar.

En un comunicado difundido ayer después del derrumbe, la Uocra consignó que en aquella última inspección habían registrado y denunciado varias anomalías, entre ellas la falta de resguardo de aberturas de pisos con cubiertas o barandas.

También detectaron la falta de submuración y entubamientos internos, y de protecciones contra caída de personas y objetos. El gremio dijo también que habían detectado la ausencia de llaves térmicas y disyuntor en la obra.

Informe de Valeria Musse
Fuente: La Nacion
Link: Ver Nota