inicio mail me! RSS

Blog de Arquitectura Legal

Blog de Arquitectura Legal y Peritajes Edilicios.

Categoria Medianeras

La obra que ocasionó el derrumbe en Villa María

El municipio sostuvo en un comunicado que lo ocurrido en la calle José Ingenieros al 700 se debió a un “vicio de obra

“La Municipalidad de Villa María informa, en relación al derrumbe en el inmueble ubicado en calle José Ingenieros 766, que la Dirección de Obras Privadas, dependiente de la Secretaría de Economía y Administración constató que el mismo cuenta con la correspondiente habilitación previa para desarrollar la obra en construcción privada que se encuentra en ejecución”. Ese es el primer párrafo de una nota oficial que expresa la visión del municipio sobre lo acontecido el jueves en ese punto de barrio Almirante Brown.
Desde la dependencia a cargo del arquitecto Trífolo Flores, se dio a conocer además que “oportunamente se hizo la debida constatación del permiso de obra”.
Y se agregó que “ tras el derrumbe, personal municipal labró un acta constatando que se trató de un ‘vicio de obra’ que provocó el desplazamiento del muro de mampostería y posterior caída de la medianera de la vivienda colindante, quedando parte de la loza al descubierto, y se instó al responsable a adoptar las correspondientes medidas de seguridad para evitar nuevos derrumbes”.
La Dirección de Obras Privadas de la comuna señaló que “dentro del mismo procedimiento, se tomó contacto con el ingeniero responsable de la obra, Eliseo Pozzerle, quien presentó el correspondiente informe técnico de los daños provocados”.

Deben acordar una solución por los daños

“El municipio comprobó que en el lugar se habían realizado las tareas de apuntalado, calzado y encadenamiento de la obra. Y ahora el responsable de la obra deberá acordar con el propietario del inmueble colindante la solución de los problemas y daños ocasionados”, agregó la nota oficial.
Como se informó en nuestra edición de ayer, la casa lindante es habitada desde hace cinco años por Alexis Quiñones, remisero de profesión, junto a su esposa Alejandra Jaimes y sus tres hijos, de 12, 10 y 5 años.
Hace alrededor de tres meses una constructora compró la casa de al lado con la intención de construir departamentos y una semana después comenzó la demolición, y con ella, los problemas para la familia Quiñones-Jaimes.
“Comenzaron a demoler muy rápido y sin tener mayores cuidados, y para colmo sin decirnos nada”, relataba Jaimes al cronista de EL DIARIO, para agregar que ya en aquel momento “comenzaron a asomar levemente síntomas de que la cosa no estaba bien”.
“Se lo advertimos al encargado de la obra y siguieron trabajando con un poco más de cuidado”, añadía la joven mujer.
“Pero el daño ya estaba hecho”, graficaba su marido.

Fuente: www.eldiariocba.com.ar
Link: Ver Nota

CALETA OLIVIA: Por el incendio del depósito se fisuró la pared de un hotel

El Hotel Granada, ubicado en forma lindante al depósito del comercio que ayer fue destruido por un voraz incendio, sufrió las consecuencias del siniestro, ya que la pared que hace de medianera presentaba varias fisuras.

El inmueble, que se halla ubicado en la calle Alsina y dada del año 1993 y que tiene 23 habitaciones, tuvo que ser evacuado, al igual que el resto de las viviendas lindantes, debido a la gran cantidad de humo que ingresaba al interior.

Su propietaria, María Luisa Rodríguez dijo a Diario Patagónico que por fortuna la mayoría de los huéspedes se había retirado horas antes de producirse el siniestro, ya que son trabajadores de distintas empresas y sólo quedaba ella y algunos empleados.

Rodríguez invitó a recorrer el hotel mostrando paredes y ventanas impregnadas de cenizas, pero hizo especial hincapié en señalar las fisuras que causó el intenso calor en la medianera que da con el fondo del depósito de “Importodo”.

La mujer reconoció también la actitud del dueño de ese comercio, Jorge Sjostron, quien ayer se acercó en varias oportunidades a dialogar con ella y su hijo, a fin de conocer el estado en que se encontraban quienes se hospedaban allí y si el edificio había acusado fallas estructurales.

Por otro lado, cabe mencionar que incluso ayer por la mañana, de lo que quedó del depósito de juegos, muebles, colchones y pirotecnia, aún surgían pequeñas columnas de humo fácilmente perceptibles al olfato. Asimismo en la parte frontal, sobre la calle Yrigoyen, se podían observar los restos de materiales calcinados que paulatinamente iban siendo retirados.

Fuente: www.elpatagonico.net
Link: Ver Nota

Santa Fe: La construcción de dos edificios generó polémica con los vecinos

Aseguran que desde que la empresa VG Construcciones inició las edificaciones, sus viviendas comenzaron a sufrir inconvenientes: grietas, filtraciones y roturas. La constructora dice que “eran preexistentes”.

La construcción de un edificio de 18 pisos y el inicio de otro similar en barrio Sur, sobre calle San Jerónimo al 1200 y al 1100, originó un conflicto entre la empresa a cargo de la obra -VG Construcciones- y los vecinos. Según argumentan quienes habitan las viviendas linderas, desde que las torres se pusieron en marcha, las paredes y pisos de sus casas empezaron a registrar serios inconvenientes. Por su parte, la empresa sostiene que “los daños son preexistentes y, en uno de ellos, los vecinos no permitieron la constatación del estado de las casas”. Además, asegura que, en el caso del que ya está terminado, “tiene pilotes fundacionales a 18 metros de profundidad y es independiente de los muros medianeros”

María Laura Crespi vive en San Jerónimo 1213, entre Entre Ríos y Uruguay, y comparte la medianera norte con la edificación terminada, el Celestino IX. Su casa, construida hace cinco años sobre la de sus suegros, muestra un pésimo estado. Crespi no duda en responsabilizar a VG Construcciones por los daños en la vivienda, con quien está en juicio y constan en un expediente en Edificaciones Privadas de la Municipalidad.

“Los problemas empezaron ni bien derribaron la casa que estaba antes y entraron a trabajar. La casa de mi suegro está destruida”, describió la mujer. La impresión que queda al recorrer su vivienda húmeda y agrietada es que en el mediano plazo la planta alta puede correr la misma suerte.

Las paredes del departamento de Crespi están completamente cubiertas de una capa de humedad que las tiñó de gris, marrón y negro, hay ventanas que no cierran y rajaduras de diferentes tamaños cruzan todas las habitaciones en variadas direcciones.

“La empresa está al tanto del estado de mi casa y me dijeron que la iban a arreglar. Hasta ahora sólo le pusieron enduido a una pared”, lamentó la mujer y continuó enumerando daños: “Rompieron la tapa del tanque de agua, el asador, tengo filtraciones, cada vez que llueve me inundo porque el edificio desagua en mi terraza o brota agua por las paredes. Y cayó una ventana del sexto piso del edificio en mi terraza”.

Ante los reclamos de Crespi, VG Construcciones le respondió y luego fueron a la Justicia porque todas las viviendas tienen filtraciones previas al inicio de las obras.

En riesgo

El panorama se repite en dos cuadras del casco histórico de la ciudad. “Mi casa se está hundiendo”, lamentó Martín Dragotta un vecino del terreno que están acondicionando para levantar el Celestino XII, en San Jerónimo al 1137. Afirmado sobre la pared que compartirá con la construcción señaló un importante pozo que quedó bajo la medianera producto de las sucesivas excavaciones que realizó la empresa. “Tengo miedo de que si se debilita la medianera se caiga el muro del norte de la planta alta”, sospechó Dragotta pensando en el riesgo que eso significaría para su familia.

La obra comenzó hace cuatro meses y desde entonces la propiedad de los Dragotta muestra una grieta que la atraviesa, se levantaron baldosas de los pisos y hay aberturas que dejaron de cerrar porque están desencajadas.

La casa de María Gabriela Vicario está en San Jerónimo 1183, comparte la pared sur con el edificio en construcción y los inconvenientes son los mismos. Además del deterioro, tiene en común con sus vecinos la respuesta que le dio la empresa sobre las causas: filtraciones preexistentes al inicio de los trabajos. Aunque la vivienda fue refaccionada hace 5 años, los azulejos del baño están despegados y hay rajaduras. Vicario también constató los daños en Edificaciones Privadas en noviembre, aunque no todos porque “cada vez que recorro la casa encuentro problemas nuevos”, dijo preocupada.

La explicación de la constructora

El abogado de VG Construcciones, Ricardo Rivera, fue el encargado de dar a conocer la explicación de la empresa sobre las denuncias de los vecinos.

Al respecto señaló que la situación de ambos edificios está judicializada. Detalló que “en el caso de la construcción ubicada a la altura del 1.100 (Celestino XII), a las medidas en la justicia las solicitamos nosotros porque los vecinos no permitieron constatar el estado de los inmuebles antes de iniciar las obras. Después de empezar la excavación encontramos filtraciones, humedades y huecos en la tierra por el refulado del sector. Las cañerías de esas casas son vítreas o de barro cocido y están destruidas”. Dijo que como “los daños son preexistentes los vecinos no permitieron la constatación del estado de las casas”.

En el caso de la torre que está terminada y habitada -el Celestino IX- “hay dos o tres peritajes que demuestran que el edificio no tiene fisuras, por lo que es imposible que arrastre a las casas linderas. Además, tiene pilotes fundacionales a 18 metros de profundidad, es independiente de los muros medianeros y la resolución es perfecta”.

Sobre los inmuebles vecinos afirmó que “las falencias también son preexistentes a la obra y consisten en malas distribuciones de las cargas, malos cimientos carentes de aislantes y cañerías destruidas y obsoletas”.

Finalmente, el representante legal de “Verdicchio Ghietto Construcciones” afirmó que un inspector de Edificaciones Privadas de la Municipalidad constató las filtraciones de algunos de los inmuebles linderos y “son presumiblemente causadas por una cañería rota, lo que provocó el hundimiento”.

Fuente:  www.notife.com
Link: Ver Nota

Vecinos Afectados por Obras

La Asociación de Vecinos Afectados por Obras nació en 2006 a raíz de la explosión del “boom” de la construcción, en Rosario. En sus comienzos, más de 60 personas se organizaron para ver de qué manera defender sus propiedades afectadas por construcciones linderas. Ante la falta de respuestas del Estado municipal, la ausencia de controles correspondientes y el desmedido negocio inmobiliario, siguieron movilizados. Así lograron que se sancione una ordenanza referida a la constatación del estado de las medianeras antes del inicio de obras. Además brindan asesoramiento sobre este delicado tema.

El llamado “boom” de la construcción se inició con más fuerza a partir del año 2006. Centenares de obras en construcción se habilitaban y levantaban en meses, sin importar demasiado si cumplían o no con los requisitos habilitantes. Rosario padeció el ritmo desmedido de edificios que se construían con el solo fin de satisfacer las demandas del negocio inmobiliario.

A la par de este “boom”, nació una asociación de Vecinos afectados por obras. Ciudadanos y ciudadanas que veían que sus casas empezaban a deteriorarse, a rajarse las paredes, a derrumbarse, entre otras innumerables serie de problemas que comenzaban a padecer por el solo hecho de tener una construcción lindera. A su vez, “el daño y destrucción de las propiedades linderas a estas grandes obras trae como consecuencia la pérdida patrimonial por desvalorización de los inmuebles afectados y no perdona tampoco los inmuebles de valor histórico, estético y tradicional” manifestaba este grupo de vecinos que se unieron con un solo fin: ver de qué manera defender su propiedad pero sobretodo, el hogar que habían construido durante años.

En sus inicios, alrededor de 60 personas comenzaron a reunirse para buscar estrategias ante una realidad inmobiliaria que se acrecentaba día a día y que no tenía ningún tipo de solución por parte del Estado municipal. “Al principio se reunía en La Comuna, en 27 de Febrero al 600 y luego empezamos a hacer las reuniones en la sala del Concejo. Luego el grupo se dividió en dos”, nos reseña Jorge Alvarez, un referente de esta Asociación que tomo como rumbo y objetivo fundamental, incidir a partir de ordenanzas, en políticas públicas para la ciudad que contemplasen las demandas y necesidades de los vecinos afectados por obras.

Conseguimos que se aprobara la ordenanza que ahora exige que para otorgar el permiso de una obra en construcción, primero deben realizar una constatación de la medianera del vecino con fotografías y escribano público para que quede establecido cómo estaba la medianera antes de iniciar la obra”. La ordenanza a la que se refiere Alvarez es la N° 8.505 y fue aprobada en el año 2007.

Los principales problemas que padecen los vecinos tienen que ver con rajaduras, derrumbes, grietas en las paredes y techos, filtraciones, falta de luz y aireación, ruidos molestos, entre otros. Pero al mismo tiempo, la agrupación también señala otros efectos que afectan notablemente el medio ambiente: “A estos problemas y al desorden urbanístico que sufre nuestra ciudad, por el crecimiento desmedido y no planificado de estas construcciones, se suman además deficiencias en los diversos servicios: energía eléctrica, disminución de presión de agua , inconvenientes en los desagües pluviales y cloacales, exceso de basura que supera la capacidad de recolección, intransitabilidad de las veredas del micro y macrocentro, todo esto por el número incontrolado de las obras en construcción.”

En el año 2006 se registraron por lo menos, 250 obras de construcción de edificios en la zona céntrica. Un año después, “los permisos de habilitación habían trepado a 1500” apunta Jorge Alvarez. “Luego se aplacó debido a los reclamos que hubo. De todos modos la gente no tiene ninguna cobertura, solo la justicia. Cuando sucede algo La Municipalidad dice que es un problema entre particulares y que su responsabilidad termina en la vía pública”.

Para Alvarez, el único camino posible para encontrar alguna respuesta es la vía judicial. “A pesar de que ellos son los que dan el permiso para construir, ellos deberían iniciar el juicio y no el ciudadano que debe hacerse cargo de todo. Eso sería el ideal, que sea La Municipalidad la que se encargue, pero prefiere seguir generando un boom, y el problema actualmente sigue sin resolverse. Son juicios largos, hay gente que hace más de tres años que están en juicio”, reclama el referente de esta Asociación.

El desamparo del vecino es evidente. Frente a ello, muchos terminan vendiendo su propiedad incluso a los mismas empresas constructoras encargados de las obras.

Control ausente

“La Municipalidad nunca estuvo preparada para controlar la cantidad de obras que habilitó”, señala Alvarez con preocupación. “No tienen la cantidad de inspectores que deberían tener y las inspecciones no se hacen como corresponden. En la mayoría de los casos no ingresan a la obra”. El área que debería ocuparse de estos controles es Obras Particulares. Según datos oficiales, la Municipalidad cuenta con más de 60 inspectores encargados de controlar las obras en construcción. La ong señala que en realidad, son muchos menos. “Para lo que sí hay inspectores es cuando descargan los camiones de hormigón, porque la Municipalidad cobra un plus por ese inspector. Cobra $80 pesos la hora, entonces para eso sí hay inspectores, pero para las cosas más graves no lo hay”.

El momento más peligroso, nos cuenta Alvarez, es cuando la empresa constructora realiza la demolición y la excavación en la obra. “Cuando realizan la excavación es el peligro más grande que se derrumbe la casa lindera, porque la hacen mal, se meten en los cimientos de los vecinos. La pala mecánica no se puede acercar a menos de un metro de la pared del vecino.” Es aquí donde la organización exige la presencia de inspectores. Ahora bien, ¿existe voluntad política para realizar controles de este tipo?. “Hay muchos intereses en juego, hay mucho lobyy dentro del Concejo, de la Municipalidad, de empresas cuyos profesionales trabajan para el Estado también, hay obras que han tenido irregularidades y que han estado conducidas por gente que ha trabajado en la Municipalidad”, opina Alvarez.

Por otra parte, los requisitos fundamentales para que una obra sea habilitada son, “en primer lugar, contar con un permiso que debe exibirse en un cartel, además del numero del permiso, debe figurar el proyecto de lo que se va a construir y los responsables de la obra. En nuestra web tenemos una guía para que la gente conozca y sepa lo que tiene que exigir”. El reclamo para denunciar la irregularidad de una obra debe realizarse en el Distrito correspondiente, generalmente es en el centro, ante Obras Particulares. “Debe ingresar un expediente por mesa de entrada. Si bien no le va a solucionar el problema la Municipalidad, es un requisito que recomendamos porque en caso de recurrir a la justicia, el juez lo primero que pide es si se cumplió con la etapa administrativa, es decir, si se realizó el reclamo ante la Municipalidad”.

El trabajo de la organización ha sido fundamental. “Si bien el 90% está normado en las ordenanzas, esto no se cumple, no existen los controles suficientes para hacerlo cumplir y algunas cosas hacen falta modificarlas”, dice Jorge. Es decir, la lucha principal de la Asociación de Vecinos Afectados por Obras se centra en lograr legislaciones que protejan la vivienda de los vecinos, y sobretodo, en la exigencia a que esas legislaciones vigentes se cumplan. “La insistencia nuestra está por el lado de las ordenanzas. Hemos presentado más de 50 expedientes en el Concejo proponiendo modificaciones para paliar todos estos inconvenientes”.

La falta de control es uno de los principales problemas no resuelto por el Estado Municipal. “Las bandejas de protección no pueden tener menos de 2 metros 50. Y la gran mayoría tienen un metro, osea que cualquier cosa que se caiga, pasa por el costado”. “A lo que se debe apuntar es a ser más restrictivo con las penalidades. Mientras a los empresarios le salga más barato pagar una multa, van a seguir infligiendo las ordenanzas”, remarca Alvarez, sumando más preocupación a la situación de vulnerabilidad con las que se encuentran vecinos, transeútes y obreros de la construcción casi todos los días. “Lo que pedimos es que en los casos donde está en riesgo se pare la obra y se pague los días perdidos a los obreros. Y esto es lo que no se hace. La obra debería ser clausurada, no basta con pagar una multa, además las multas deberían ser acumulativas”.

Qué hacer

“Se rajó la casa de mi hijo”,” no soporté más, opté por vender y me fui a vivir lejos”, “me destruyeron el bar y también la vida”, son algunas de las frases dolorosas y cotidianas que Jorge Alvarez ha escuchado innumerable cantidad de veces, al momento de recibir algún vecino que se acercaba para ver qué podía hacer. “Es un momento de catarsis muy grande.” “Lo que hacemos es guiarlo para que den los pasos que corresponden en caso de que tengan que ir a la Justicia. Muchas veces por empezar mal, después no se llega a nada. Una de las cosas que nosotros recomendamos es cerciorarse quién es el propietario legal de la construcción. Ir al registro de la propiedad y averiguar quien figura como titular de la obra porque esa es la persona a la que le tienen que hacer todos los reclamos y los juicios y no a las empresas constructoras que muchas veces no son las dueñas”.

Incluso, dice Jorge, “hay mucho juicios que van a tener que pagar quienes terminan comprando los departamentos. Esto es algo que debería saber la gente antes de comprar, es decir si hay juicios iniciados sobre la propiedad.” La única solución está en la Justicia. “Y hay mucha gente que no puede costear un juicio”, apunta Alvarez. Esto hace que muchísimas personas desistan ante el tedioso proceso de reclamo judicial. “Lo que queremos hacerle entender es que no hablamos de una propiedad sino de un hogar, y ver que de la noche a la mañana te lo destruyen, es enfermante”.

Impacto ambiental

Además de los problemas que afectan a los vecinos en sus hogares, Jorge Alvarez ha estado investigado el impacto ambiental que provoca la falta de planificación de la construcción de obras. En el año 2006 realizó una presentación ante la Defensoría del Pueblo para que se restrinjan la cantidad de edificaciones. “Eran tanto los permisos que se estaban dando que en su momento, señalé que íbamos a tener problemas en la infraestructura de cloacas, agua y luz. Actualmente, en el área central, la cantidad de edificios que se construyeron dan lugar a que vivan 100 mil personas más. Eso trae aparejado la instalación de más de 20 o 30 aparatos de aires acondicionados. Las cloacas no dan a basto. En Barrio Martin han rebalsado las cloacas. Hay mucha gente que se queja porque no tiene presión de agua. El mismo intendente en una nota por radio reconoció que la toma de agua de la ciudad tiene más de 100 años. Con esa toma, la intendencia dio permiso para construir más de 1000 edificios. Es decir, el Ejecutivo nunca hizo un planeamiento para tener una ciudad sustentable”.

Además, agrega, “la masa de hormigon existente reemplaza a la tierra. Antes habia terreno en las casas que absorvían el agua. Ahora, no hay poder de absorción, fue reemplazado por el hormigon que no se enfría como la tierra. El hormigon sigue caliente a la noche, y esto genera islas de calor, genera evaporación, genera lluvias y se vuelve un círculo vicioso. Esto debe ser tratado por arquitectos que tengan una mirada ambientalista.”

Ni la Empresa Provincial de la Energía ni Aguas Provinciales han hecho obras para mejorar la infraestructura, denuncia Alvarez. “Lo único que importo fue que se construya. Yo creo que una ciudad sustentable no es esta. Y hay otro tema, que es económico”. En este sentido, desde la organización no dudan en asociar el boom de la construcción con el boom del negocio de la soja.

¿Cómo seguir?

Si bien, el llamado “boom” de la construcción disminuyó notablemente en el último tiempo, la organización continúa canalizando las innumerables consultas de vecinos y además, profundizando un trabajo serio y comprometido con un proyecto sustentable de la ciudad. Con respecto a las obras de construcción “nosotros seguimos en el planteo de las praxis que deberían agregarse en el reglamento de edificación. E insistimos en la exigencia de controles de la Municipalidad. Sino no hay medios, que se contrate a los profesionales de la Universidad. En la demolición y excavación se necesitaría que se controle desde que se empieza hasta que finaliza. Porque en pocos minutos pueden hacer un desastre”.

En junio de este año, la Superintendencia de Riesgos de Trabajo clausuró el 86% de las obras en construcción que inspeccionó. El riesgo para los vecinos y para los obreros de la construcción que exponen su vida ante la falta de elementos básicos de seguridad, es cotidiano. Son las organizaciones sociales las que, sobre esto, acercan la lupa para mirar de cerca, exigir, reclamar, denunciar e incidir con ordenanzas y legislaciones para que el Estado se haga cargo de una responsabilidad que le compete y de la cual parece, hace tiempo, haberse olvidado.

Fuente: www.enredando.org.ar
Link: Ver Nota

Dos obreros resultaron heridos al caer un andamio de una obra en construcción

El accidente se registró hoy en el edificio ubicado en Paraguay 1256. Por causas que se tratan de establecer, la plataforma cedió y los dos operarios que limpiaban la medianera resultaron heridos. Uno sufrió un severo traumatismo de cráneo y al restante le cayó ácido en los ojos.

Hoy, pasado el mediodía, dos operarios que limpiaban con ácido la medianera de un edificio en construcción sufrieron heridas de distinta consideración al ceder el andamio sobre el que estaban realizando tareas en el octavo piso del edificio ubicado en Paraguay 1256.

Uno de los obreros sufrió heridas graves que obligaron a su internación de urgencia en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), a donde quedó alojado en la sala de cuidados intensivos, debido a su delicado estado de salud. El parte médico indica que sufrió un “severo traumatismo de cráneo”.

La otra víctima quedó sujetada de una pierna con la cuerda del arnés de protección, lo que provocó una lesión que le inmovilizó el miembro afectado. Además, parte del ácido con que limpiaban la pared le cayó en la cara, afectándole los ojos. Fue trasladado a la Clínica de Ojos, para evaluar el daño a la visión.

Según el relato de testigos, la plataforma sobre la que se encontraban los trabajadores cedió, por causas que se tratan de establecer, haciendo que caigan pesadamente desde una altura estimada en 20 metros de altura. Uno de los operarios cayó al vacío, en tanto que el otro, que tenía puesto el arnés de seguridad, quedó colgado de una pierna.

Fuente:  www.lacapital.com.ar
Link: Ver Nota

Los damnificados del derrumbe en Villa Urquiza exigen ayuda

A un año y cuatro meses de la tragedia, no hay procesados en la causa

“Tenía una vida armada y funcionando, tenía un laburo que me permitía vivir y era mi vocación, y no lo tuve más. Hoy estoy sobreviviendo. Estuve mucho tiempo para recuperarme, salí con una costilla fracturada y un pulmón perforado. Pero tal vez lo que más me cuesta es la cuestión psicológica”, cuenta Pablo Galli, el dueño del gimnasio en Villa Urquiza que se derrumbó cuando se trabajaba en una obra lindera y que dejó tres muertos.

Hoy, un año y cuatro meses después de aquella tragedia, no hay procesados en la causa que investiga el derrumbe. Los damnificados directos tampoco recibieron ninguna ayuda por parte del Estado.

A diferencia de lo ocurrido con los vecinos de otro predio derrumbado, el de Bartolomé Mitre 1232, en el caso de los damnificados de Villa Urquiza no hubo subsidios ni refugios, ni siquiera llamadas desde el gobierno porteño para ver cómo se encontraban.

“El día del derrumbe, después de que me encuentran bajo los escombros, me llevan al Hospital Fernández y después me derivan al Hospital Italiano. Nunca más recibí ninguna comunicación del gobierno de la ciudad ni de nadie. No me llamaron ni para saber cómo estaba”, le dijo Galli a LA NACION.

Galli es profesor de gimnasia y, de a poco, volvió a trabajar como personal trainer. A causa del derrumbe, perdió a tres de sus amigos: Maximiliano Salgado, Guillermo Fede y Luis Lu.

“Cada vez que en la tele veo algo [del derrumbe en Bartolomé Mitre 1232], cambio el canal. Me dolió muchísimo que había una persona desaparecida y ni siquiera estaban buscándola, tal vez a esa persona le pasaba lo mismo que a mí y no fue nadie. Eso no me entra en la cabeza. Me imagino a mí mismo cuando rezaba para que me siguieran buscando y me encontraran”, dice.

Wang Lu, madre de Luis, está muy angustiada: “El gobierno no da la cara ni se ha acercado ni ha hablado por teléfono. Cuando vi el derrumbe de Bartolomé Mitre, me pareció que revivía lo que nos pasó. Sin control, sin respuesta, sin nada. No sé cómo va a seguir nuestra vida, estamos sufriendo muchísimo”.

“Lo peor es que se trata de otro hecho totalmente evitable. Pasaron 16 meses. Tienen que controlar, hacer estudios más profundos, parece que la vida de la gente del pueblo no vale nada. Mi hijo era un estudiante brillante, trabajador, muy bueno para el futuro del país. Así, diariamente nos siguen matando”, agregó.

En la causa penal por el derrumbe, la juez Fontobona de Pompo (Instrucción N° 45), en febrero de este año, procesó al ingeniero Heyaca Varela, al titular de la empresa constructora Daniel Menta y al titular de la firma dueña de la máquina retroexcavadora José Pataro. Al mismo tiempo, dictó falta de mérito para César Armando Colovini y Juan Domingo Aslla, los dos operarios que manejaban la retroexcavadora al momento del desastre.

Sin embargo, en marzo pasado, la Cámara revocó los procesamientos y pidió un peritaje, en curso desde entonces.

EXPROPIACIÓN DE INMUEBLE

Las víctimas del derrumbe de Bartolomé Mitre, ocurrido a principios de noviembre, recibieron la Navidad en la vereda. Aunque el jefe de gobierno, Mauricio Macri, y su gabinete fueron invitados, ellos la pasaron solos. Es que, a pesar de que la Legislatura sancionó una ley por la que indemnizaría a los propietarios e inquilinos del cuerpo del edificio que se cayó hace más de un mes, aún no han cobrado ni un peso.

“Lo peor es que no sabemos, ni siquiera aproximadamente, cuándo vamos a cobrar. Nos hablan del subsidio de 70.000 pesos, pero eso es para comprar lo que tendrá el nuevo departamento. Dónde voy a poner lo que compre si no tenemos dónde vivir”, se pregunta Mónica Nizzardo, que había firmado la escritura de su departamento una semana antes del derrumbe.

Según la norma, el gobierno pagaría US$ 1750 por metro cuadrado a cada propietario. Anteayer empezaron a convocar a las víctimas para firmar el acuerdo. Sin embargo, hubo varios vecinos que no están conformes, ya que no se incluyó en la ley las eventuales causas que les pudieran imputar a los damnificados por daños a terceros.

Fuente: La Nacion
Link: Ver Nota

Otro derrumbe por ausencia de control

La caída de una medianera generó trastornos en una casa lindera en Díaz Vélez al 4900. Los habitantes de ese inmueble ya habían sufrido un robo cuando los ladrones usaron los andamios de la obra que fue denunciada por la UOCRA.

Otro derrumbe en la Ciudad se convirtió en la cereza de un postre muy amargo para una familia que, por culpa de una obra lindera, vio como su apacible vida se convirtió en una pesadilla. Se trata de la casa ubicada en la avenida Díaz Vélez 4920, frente al Parque Centenario, donde nació Dolores Pérez Dorrego, protagonista de la historia. Junto a su marido, Gustavo Molina, y su madre, se vieron en la tarea de recibir a Tiempo Argentino y a cuanto medio periodístico tocó el timbre o golpeó su puerta. La historia era la misma de todos los días; otro derrumbe con características similares al resto y que da vueltas sobre la misma causa: la falta de control por parte del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

La obra que los perjudicó es la del terreno lindero, que tiene una superficie total de 1884,61 metros cuadrados y donde funcionó durante muchos años la Obra Social del personal telefónico de la República Argentina pero que, con la privatización de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), se convirtió en un palomar.

Ayer a las nueve de la mañana un estruendo fundamentó los temores de la familia que durante el último bimestre soportó los ruidos de la demolición, liderada por Rubén Darío Torres, con registro del gobierno porteño nº 268/08. “Es un hombre muy violento y que tuvo problemas con todo el barrio”, contó Dolores

Fuente: www.elargentino.com
Link: Ver Nota

Preocupación por un derrumbe en una obra de construcción

En Santiago primera cuadra de San Miguel de Tucumán cayo parte de una obra en construcción. Un obrero resultó herido y se encuentra internada.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

La oficial auxiliar de Bomberos de la provincia, Lucía Brandan, en LV7 Radio Tucumán brindó los detalles del derrumbe ocurrido este martes en horas de la tarde en Calle Santiago al 100 de San Miguel de Tucumán.

“En una obra en construcción cayó una viga, hoya alrededor de las 14, y una persona quedó atrapada, gran parte de su cuerpo estaba agarrado con materiales. Se realizó la tarea del rescate, debajo de las vigas y a su alrededor y después de rescatar a la persona fue trasladado al Hospital Centro de salud”.

El obrero de 20 años, quién se encuentra internado en el Hospital Centro de Salud, no habría sufrido heridas de mayor consideración, según informó Brandan.

Fuente: www.lv7.com.ar
Link: Ver Nota

Denuncian que ni bien empezaron a construir les destrozaron todo

En Don Bosco al 2.700, donde entregaron terrenos para viviendas (Bahía Blanca)

Vecinos del barrio Martín Fierro II, donde la comuna entregó hace más de un mes terrenos del plan Habitat, denunciaron hoy que desconocidos les destruyeron las paredes que habían empezado a levantar.

Me derribaron una medianera. No sé quién. Y a mi vecino le destrozaron la casa”, dijo un hombre que estaba construyendo en Donari y Líbano, a la altura de Don Bosco al 2.700.

“Hay gente que no quiere que se construya. Los daños son muy grandes y la Municipalidad no se hace cargo“, se quejó el vecino, quien se enteró de los destrozos el sábado a la madrugada.

“Tenemos que luchar contra esta lacra de la sociedad. No tengo nada en contra de la gente que tiene 8 o 10 hijos, pero yo tengo dos que se merecen su futuro. Me gustaría que vean la cara que puso mi hijo de 6 años cuando vio las paredes de su casa en el piso”, se lamentó una mujer. Canal 7

Fuente: www.lanueva.com
Link: Ver Nota

Allanan oficinas del gobierno de la Ciudad por el derrumbe de una obra

La caída del edificio ubicado en construcción de Carlos Pellegrini al 200 produjo en octubre la muerte de un albañil. La Justicia investiga a los funcionarios porteños por la hipotética “falta de cumplimiento” de los deberes de cuidado.

La Justicia dispuso hoy el allanamiento de la Dirección General del Registro de Obras y Catastro del gobierno porteño, en el marco de una investigación por el derrumbe de una obra en construcción que causó la muerte de un albañil el 1 de octubre pasado.

El allanamiento fue pedido por la fiscal Estela Andrades de Segura, ordenado por el juez de instrucción Juan Ramos Padilla, y se concretó en el segundo piso del edificio situado en Carlos Pellegrini 211, segundo piso, de esta Capital.

Allí, los oficiales de justicia buscaron “toda la documentación vinculada” con la obra de la calle Directorio 428, una de cuyas paredes se derrumbó aplastando al albañil paraguayo Eusebio Salazar Guerrero, de 22 años.

La obra había sido denunciada por vecinos que alertaron sobre las perforaciones en las medianeras de sus edificios, lo que dio lugar a cinco inspecciones entre 2010 y 2011 en las que se constataron falencias en los trabajos.

También la UOCRA, el gremio de la Construcción, había advertido sobre los peligros del emprendimiento.
Fuentes judiciales dijeron que el 5 de agosto último, dos meses antes del fatal derrumbe, una inspección había recomendado “mayor cuidado en la amuración” y la protección de las fincas vecinas. Sin embargo, una pericia ordenada en la causa determinó que el derrumbe se produjo por una “maniobra indebida de acanalamiento de una medianera”.

Si bien la causa tiene como imputado al responsable de la construcción, Carlos Korzussenec, para la fiscal, “no puede descartarse la eventual responsabilidad de funcionarios del gobierno de la ciudad de Buenos Aires”, por la hipotética “falta de cumplimiento” de los deberes de cuidado que debían cumplir.

Fuente: www.laprensa.com.ar
Link: Ver Nota

« Entradas recientes · Entradas antiguas »