Ante el resultado del estudio oficial y la repetición de siniestros, la Agencia Gubernamental de Control (AGC) decidió inspeccionar con una frecuencia más alta, cada 15 días, para las instancias de demolición, excavación y colocación de losa sobre planta baja, en las que suele trabajarse sobre las medianeras. La frecuencia irá bajando a medida que avanza la construcción.
Como diagnóstico previo a la aplicación de la flamante ley, la AGC también realizó un censo sobre todas las excavaciones existentes entre el 1° y el 20 de diciembre. Sólo el 1,25% (5 obras) debieron ser clausuradas de inmediato por tratarse de demoliciones sin permiso (dos casos, en Palermo y Caballito), por falta de documentación o cartel de obra antirreglamentario (un caso, en Parque Chacabuco), por falta de medidas de seguridad o trabajos que no coincidían con el plano aprobado (un caso, en Almagro) y por no poseer pantallas y no acatar la orden de paralización (un caso, en Liniers).
Las obras controladas tenían domicilio en Caballito (30% de los casos), Palermo (25%), Villa Urquiza (18%), Belgrano (15%), Villa del Parque (8%) y otros barrios (4%).
“Un 1,5% de clausuras sobre el total es una enormidad desde la responsabilidad y ética profesional. Las faltas que se cometían en 113 obras son menores sólo comparadas con derrumbes y muertes. Si falta de cartel de obra, por ejemplo, el público desconoce quién es el responsable y si lo proyectado cumple con la normativa vigente”, opinó el arquitecto Rodolfo Fernández, vecino de Caballito e integrante de la asociación SOS Caballito.
La demolición de la casa del “padre de la arquitectura moderna” de China ilustra el peligro que la rápida transformación urbana del país significa para su patrimonio histórico.
Su aprecio por los edificios antiguos de China y su devoción por la preservación de su herencia los convirtió en dos de los arquitectos mas admirados del país.
Pero ahora el hogar donde Liang Sicheng y su esposa Lin Huiyin trabajaron está reducido a escombros y ha caído presa de la urbanización que ellos ya temían que destruiría las calles antiguas de la ciudad.
La demolición ha horrorizado a los expertos. Liang es conocido como “el padre de la arquitectura china moderna”, y gran parte de sus obras más importantes –en colaboración con Lin– fueron llevadas a cabo cuando ellos vivían en una “casa con patio”, en Beizongbu Hutong, en la década de 1930.
He Shuzhong, fundador del Centro Cultural para la Preservación de Beijing, afirmó que la edificación de comienzos del siglo XX fue la intersección entre el estudio y la preservación de reliquias culturales, y que los pioneros fueron Liang Sicheng y Lin Huiyin. Además, se refirió también a los peligros causados por una urbanización rápida.
El año pasado, el más alto funcionario del departamento dedicado a la herencia cultural advirtió públicamente que la urbanización de alta velocidad había sido un desastre para la conservación. Tanto los expertos como los propagandistas están enojados porque creyeron que habían logrado rechazar la amenaza a la vivienda de Liang y Lin del 2009, cuando el gobierno provincial había aprobado su destrucción y la casa fue parcialmente demolida. Adhiriéndose a la protesta pública, la administración estatal de la herencia cultural intervino y el sitio se declaró reliquia cultural permanente, lo que significaba que para ejecutar la demolición se requería la aprobación oficial
Liang y Lin redactaron un trabajo fundamental sobre la arquitectura china, divulgaron una lista de reliquias que necesitaban protección durante el tiempo de guerra, diseñaron el emblema nacional de la República Popular de China, y trabajaron en el Monumento a los Héroes del Pueblo en la Plaza de Tiananmen.
Cuando el gobierno comunista decidió que Beijing sería la capital de la nueva república, Liang y su colega Chen Zhanxiamg le exigieron que se construyera una ciudad íntegramente nueva. Creían que esa era la mejor manera de preservar sus edificios antiguos. Pero los funcionarios rechazaron el plan y la mayor parte de la ciudad vieja desapareció para siempre. Según Wang Jun, periodista y experto en conservación, China tenía 7.000 hutongs (caminos vecinales bordeados de antiguas viviendas familiares de planta baja) en 1949 y 3.000 en los años 80. Desde fines de los años 90 fueron desapareciendo, a un ritmo de alrededor de 600 por año.
Los funcionarios de Dongcheng les dijeron a los periodistas que ellos habían ordenado a los urbanistas que reconstruyeran la casa, pero que la medida fue descartada por los partidarios y propagandistas, que la consideraron sin importancia.
“Construir una réplica sólo empeora las cosas. Sugiero que el gobierno mande erigir en el sitio original un monumento o un parque, en memoria de Liang y Lin”, declaró para el Daily China Chen Zhihua, ex alumno de la pareja. Lin falleció en 1955, después de una enfermendad. Liang fue perseguido durante la Revolución cultural, y murió en 1972.
El funcionario destacó, además, que “esto no tiene nada que ver con el derrumbe del edificio de diez pisos, aquí se intimó al propietario a que declare las construcciones que hacía y que no figuraba en los planos. Ahora revisamos el inmueble y detectamos fallas en la columna posiblemente por una sobrecarga”.
Los habitantes del inquilinato ya fueron ubicados en otros lugares mientras que los estudiantes, la mayoría colombianos, esperaban esta tarde poder retirar su equipaje para poder irse a otro alojamiento, aunque estimaban que esta noche no iban a poder encontrar ninguno.
El edificio evacuado tiene tres pisos y una planta baja donde funcionaban joyerías, mientras que en el primer nivel había un inquilinato, en el segundo el hostel “Santa Isabel” y en el tercero el hostel “Santa Teresita”.
En total, fueron 70 las personas evacuadas en forma preventiva por peligro de derrumbe al detectarse fallas en una de las columnas de la planta baja del inmueble.
El subsecretario de Emergencias, Néstor Nicolás, contó: “(esa misma construción) había tenido problemas hace un mes. Y se había dado plazo para que hicieran reparaciones; pero esto no se cumplió y por eso hoy decidimos evacuar a la gente”.
Además, el representante del gobierno porteño adelantó que de momento el edificio “no será habitable”. Y tendrá que ser sometido “a todas las reparacioens que necesita”.
Para llevar algo de tranquilidad, las autoridades porteñas remarcaron que la evacuación se produjo de forma preventiva.
Sin embargo, el temor está potenciado por el recuerdo de lo que sucedió a principios de noviembre del año pasado, cuando un edificio de 10 pisos -ubicado a una cuadra del hostel mencionado- se derrumbó y generó escenas de pánico.
Hasta el momento, nadie había hablado de la existencia de riesgo de desmoronamiento de las estructuras dañanada. Hoy, sin embargo, la Municipalidad lo hace de una forma muy clara.
Trabajos subterráneos
“Mañana ingresará al canal un equipo de técnicos para estudiar y evaluar el estado de las estructuras subterráneas. Los especialistas recorrerán el lugar y elaborarán un diagnóstico que evidencie los niveles de riesgo, en base a ello se planificarán las alternativas”, dijo el señor Galíndez.
La información oficial señala que los operarios municipales (profesionales y agentes de prevención) ingresarán al canal por el acceso de la calle Pedro Pardo. El equipo estará integrado por profesionales y agentes de prevención. Durante el recorrido se registrará en imágenes cada unos de los espacios que colapsaron el sábado pasado. “Esta verificación interna permitirá elaborar un mapa de riesgo y determinar cuáles son los pasos que habrá que cumplir para restablecer la situación”, añadió Galíndez.
Reorganización de tráfico de ómnibus y el turismo
La Municipalidad ha anunciado que esta misma tarde se publicará el mapa de reordenamiento de las paradas del transporte público. Inspectores de la Secretaria de Tránsito y Seguridad Vial permanecen en las inmediaciones de la estación de ómnibus para organizar la circulación de vehículos y reducir el congestionamiento del tránsito.
Por otro lado, el Secretario de Turismo, Rodolfo Antonelli, aseguró que la Municipalidad se encuentra “asistiendo e informando a todos los turistas que arriban a la ciudad”.
El accidente ocurrió cuando los operarios realizaban tareas de refacción. Hay cuatro que quedaron internados pero están fuera de peligro.
La plataforma donde estacionan los colectivos de larga distancia de la terminal salteña cedió, y cuatro operarios de la empresa constructora que tiene a su cargo los trabajos de refacción resultaron lesionados con heridas de distinta consideración. El sector estaba vedado al tránsito de los colectivos desde hace una semana, cuando se comprobaron algunas grietas. Por esa razón no se encontraba ningún micro al momento del derrumbe, ya que de haber sido así, hubiese ocasionado una tragedia. El hecho ocurrió a las 8.40 de esta mañana.
Laterminal quedó clausurada por completo, ya que dos bases que sostienen el techo quedaron al borde del cráter y corre de riesgo de venirse abajo la estructura de chapa y acero.
Los pasajeros que tienen que viajar desde Salta hacia otras provincias o al interior salteño parten desde distintos puntos cercanos a la terminal. Esto pasa justo en época de temporada alta, donde el tránsito de pasajeros se incrementa en casi un 200 por ciento al ritmo habitual que tiene la terminal, que está ubicada a la entrada de la capital.
Los cuatro operarios de la empresa constructora que están internados con heridas de distinta consideración son: Jorge Cardozo (26); Santos Padilla (48); Néstor Neri (30) y Rubén padilla (29). Los cuatro se encontraban trabajando justo en el lugar del derrumbe, y fueron a parar al fondo del canal que pasa por debajo de la terminal, con toda suerte que no fueron aplastados por los escombros de la pesada loza.
El nuevo edificio de la terminal de ómnibus es propiedad de Marcos Levín, quien es propietario de la empresa de transporte La Veloz del Norte. Levín ganó la licitación para hacerse cargo del sitio y explotarlo comercialmente. El empresario recibió críticas de varios sectores, quienes aducen que en el contrato que firmó el edificio de la terminal y los servicios para la gente deberían ser de una calidad superior a la que tiene.
A modo de explicación preeliminar, los directivos de la empresa de Levín manifestaron que el derrumbe se originó porque un caño de agua que pasa por debajo de la terminal tenía perdidas y que el flujo del líquido socavó la tierra hasta dejar sin sustento a la plataforma de cemento.
Su propietaria, María Luisa Rodríguez dijo a Diario Patagónico que por fortuna la mayoría de los huéspedes se había retirado horas antes de producirse el siniestro, ya que son trabajadores de distintas empresas y sólo quedaba ella y algunos empleados.
La mujer reconoció también la actitud del dueño de ese comercio, Jorge Sjostron, quien ayer se acercó en varias oportunidades a dialogar con ella y su hijo, a fin de conocer el estado en que se encontraban quienes se hospedaban allí y si el edificio había acusado fallas estructurales.
Por otro lado, cabe mencionar que incluso ayer por la mañana, de lo que quedó del depósito de juegos, muebles, colchones y pirotecnia, aún surgían pequeñas columnas de humo fácilmente perceptibles al olfato. Asimismo en la parte frontal, sobre la calle Yrigoyen, se podían observar los restos de materiales calcinados que paulatinamente iban siendo retirados.
Bomberos y efectivos policiales se encuentran trabajando en este momento en una vivienda de calle Castelli 1920 donde un derrumbe aplastó y mató a una mujer de 81 años.
La víctima fue identificada como Catalina Villalba, quien se encontraba en el comedor de la casa y quedó atrapada bajo los escombros. Personal de bomberos y de la policía intentó rescatarla pero la anciana ya se encontraba fallecida.